Todo el sur espera que llegue la primavera

Un caso de violencia institucional no ha quedado totalmente impune. La otra.-radio del domingo pasado, para escuchar acá 



Salieron de la mano
con el frío en las espaldas
sentir por un segundo
el mundo tibio que te abraza.

Flores y arco iris
en las calles y veredas
todo el sur espera
que llegue la primavera.

Palo Pandolfo, "La primavera"

La semana pasada el Tribunal Oral Criminal 9 de la Ciudad de Buenos Aires declaró culpables a los seis prefectos acusados de torturar a Iván Navarro y Ezequiel Villanueva Moya en la villa 21-24 de Barracas el 24 de septiembre de 2016. En aquel momento, Iván tenía 18 años, mientras Ezequiel era menor de edad. Los dos integraban La Garganta Poderosa. Los seis prefectos fueron encontrados culpables de los delitos de tortura, privación ilegítima de la libertad, lesiones leves y robo agravado y calificado y condenados a penas de entre 8 a 10 años de prisión.

Durante el juicio se demostró que en septiembre de 2016 Iván y Ezequiel fueron detenidos ilegalmente mientras caminaban por su barrio, los golpearon en el patrullero, los llevaron a orillas del Riachuelo, donde los desnudaron, los verduguearon y los amenazaron de muerte. Además de los golpes en la cara, las piernas y las manos, en el juicio se comprobaron las torturas psicológicas sufridas por los dos pibes.

El domingo pasado en La otra.-radio entrevistamos a Nahuel Berguier abogado que, junto a Gabriela Carpineti (ambos miembros de la Campaña contra la Violencia Insititucional), patrocinó a Iván Navarro. Ezequiel Moya fue asistido legalmente por Agustina Lloret y Florencia Sotelo, abogadas del CELS.

Berguier nos comentó que en las barriadas populares estos verdugueos a pibes jóvenes por parte de las fuerzas represivas están naturalizados. Por eso, lamentablemente, muchos actos de este tipo ni siquiera llegan a ser denunciados: porque a las propias víctimas ya les parece natural que ocurran, por miedo a las represalias que pueden sufrir, incluso porque después de las denuncias "nunca pasa nada". Uno de los propios prefectos condenados reconoció la existencia de los hechos pero los calificó como "correctivos habituales". Esa noche a Ezequiel, al borde del Riachuelo, le decían "a vos te hago lo que quiero, nadie va a reclamar por vos". Todo el tiempo les hicieron sentir que por su condición de villeros eran merecedores del verdugueo y la tortura. Lo que sin embargo permitió llegar esta vez a la condena de los torturadores fue la valentía de los pibes y la decisión de sus familias para hacer la denuncia inmediatamente, con una rapidez que logró que se preserve la prueba. Igualmente decisivo fue que La Garganta Poderosa, las organizaciones populares de Barracas, los docentes de UTE, las Madres en Lucha, los organismos de derechos humanos y varios referentes sindicales, políticos y periodistas se movilizaran desde el primer momento y durante todo el transcurso del juicio para visibilizar estos abusos. "El compromiso de todos ellos para llegar a esta sentencia fue constante y enorme".

"Cuando se llega a la justicia penal -dice el abogado Berguier- es porque antes fallaron un montón de cosas. La condena es un soplo de aire entre muchas malas noticias, un viento fresco que bloquea la impunidad en este caso y sienta un precedente muy importante. La calificación de torturas es una de las claves del fallo. Nosotros decimos que estamos satisfechos, pero tampoco hay motivos para el festejo, en primer lugar porque hay dos pibes que fueron torturados y tendrán secuelas de por vida. Y también hay seis personas que recibieron penas muy altas. Aunque los principales responsables de estos abusos son Patricia Bullrich y sus funcionarios, ellos no llegan al banquillo, al menos por ahora. En este momento y con estas relaciones de fuerza, los que llegan al banquillo son los responsables materiales de los hechos. Entonces el fallo es un mensaje hacia el conjunto de las fuerzas para que no se suban a la ola del discurso bélico de Patricia Bullrich. No hay que exacerbar los ánimos ante este discurso de odio a los pobres que desparrama el gobierno de Cambiemos, porque después los que pagan son los que están en la calle y no los responsables políticos que bajan ese discurso desde sus despachos. No dejamos de entender que quienes están en la calle son el último orejón del aparato punitivo. Por supuesto, acá hay responsables penales, gente que cometió graves delitos, que hizo sufrir a los dos pibes. Sabiendo que se vienen momentos muy difíciles en Argentina, el fallo tiene que valer como un mensaje hacia el conjunto de las fuerzas para que sepan que los responsables políticos de esta violencia institucional por ahora no llegan a ser enjuiciados; por eso este discurso de odio no debe exacerbarse". La entrevista completa, en la que Berguier relata además las maniobras obstruccionistas y la falta de colaboración de la conducción política de Prefectura y del Ministerio de Seguridad, puede escucharse acá.

Además, en esta emisión de La otra estuvimos analizando los discursos periodísticos que, desde una supuesta neutralidad, naturalizan la paulatina abolición del estado de derecho. Nos centramos en los casos ya comentados en este blog de Ernesto Tenembaum y Marcelo Zlotogwiadzda.

También hablamos del brote de cinefilia que crece en Cabo Polonio todos los domingos a la tarde. Y escuchamos la música de Mano Negra y Palo Pandolfo y lo nuevo de Thom Yorke, Cat Power, Flopa Lestani y Fernando Cabrera. 

Oscar Cuervo

La otra