Solidaridad por siempre





Como para que no se diga que caemos en el patrioterismo ramplón y simplista,en el nacionalismo chauvinista, es bueno recordar  que desde las entrañas del monstruo como escribía José Martí hubo quienes pregonaron la solidaridad y la unión de los trabajadores para terminar con la irracional ý perversa lógica del capitalismo.
Derrotados por cierto en las primeras décadas del siglo pasado siendo demonizado a partir de ese momento  todo intento de organización social , todo emprendimiento cooperativo,toda apelación a la acción solidaria sin el lucro de por medio es comunista o socializante al punto que el tibio programa médico impulsado por los demócratas fue catalogado como rojo o populismo demagógico.

Hoy en nuestro país la ofensiva gubernamental contra toda organización gremial responde a esa misma meritocracia en pisar cabezas,a ese emprenderudismo vendido como panacea que en los hechos se traduce en romper todo lazo de cooperación  social.
Hoy ya lo vemos, sin necesidad de sancionar una reforma laboral,las grandes empresas tercerizan a piacere,sea mediante monotributistas o agencias de empleo esquivando la sindicalización y los aportes previsionales y sociales.
La destrucción del sistema previsional , de las jubilaciones organizados desde el estado apunta en el mismo sentido.Que cada cual se arregle como pueda y armar un negocio gigantesco para quienes se aprestan a despojar de sus aportes a millones de argentinos.
Mismo camino para la salud ,el estado se corre entran los mercaderes de la salud y que te cure Lola.
Todo el esfuerzo cooperativo, estatal,medianamente civilizado con base en la convivencia se va por el caño del lucro y el despojo a cara descubierta.
Solidaridad por siempre dice el Himno de los IWW,sindicalistas yanquis que ponían el acento en la organización obrera y la lucha contra el capital.
Esa solidaridad,  esfuerzo mancomunado de los productores de bienes ,es abarcativo y transversal e incluye a distintas miradas que se oponen al individualismo selvático que pregona el gobierno.
Esa solidaridad no cuenta hoy con una expresión política que manifieste claramente la imposibilidad de una convivencia armónica entre el gobierno de las corporaciones y el pueblo esquilmado.
Que lo entiendan bien los que gritan unidad a los cuatro vientos.
No hay unidad posible con una conducción cegestista sin ninguna vergüenza,no hay unidad posible con los Urtubey que se sienten cómodos con el macrismo denostando cualquier oposición .
Los solidarios yanquis hoy apenas son recordados como mero dato histórico.

Que el movimiento obrero y popular argentino no corra la misma suerte.

Nando Bonatto

Poesía y ramos generales