SERIES | Westworld (Temporada 2)


Independientemente de que la primera temporada de Westworld (Jonathan Nolan & Lisa Joy, 2016) pudiese pecar de pretenciosa, no cabía duda de que la revisión del filme de Michael Crichton - también llamada Westworld (1973) - era un producto digno de ser analizado. Por lo tanto, y tras haber nadado a contracorriente durante meses apoyándome en una insistente negativa a sucumbir a un fenómeno popular más, terminé sumergiéndome en sus primeros episodios para llegar al estreno de su segunda temporada con las ideas lo suficientemente claras como para poder tacharla de fracaso. Y la jugada, como siempre, no me salió bien.

Aunque el primer abordaje de esta historia de parques temáticos poblados por robots sometidos a los deleites violentos de los "visitantes" ocasionalmente pecaba de soporífera, el crescendo que se fue gestando durante los diez episodios de su primera temporada tocó un techo falso con aquel enrevesado The Bicameral Mind, permitiendo así que el escopetazo de salida de su segunda temporada - Journey into the Night, mucho más simple y eficaz - fuese más allá y conquistase, por goleada, las expectativas del público más entusiasta y del sector crítico más resentido.

Alejándose de su confusa primera temporada, este nuevo éxito de HBO ha conseguido simplificar todo el follón narrativo que le precedía y reunir el bagaje necesario para que la recién instaurada nueva "narrativa" tenga un sentido, sea emocionante y nos interese como nunca antes la serie lo había hecho. Y es que, aunque soy de los que se engancharon sobremanera a su hasta cierto punto convencional primera entrega, la trama de ésta se desgastaba con cada episodio, los personajes se volvían cada vez más insoportables y la soltura con la que algunos robots se manejaban por las instalaciones de Delos no hacía más que poner en duda cómo un sitio tan inmaculado como el parque podía seguir funcionando con semejante normalidad. Sin embargo, esos abismos argumentales ahora dan igual porque - por fin - se ha instaurado el caos, y una nueva era se asoma en el horizonte. Una era de descontrol, centrada en una especie de Parque Jurásico infestado de máquinas debidamente resentidas, en el que "las probabilidades no siempre estarán al favor" del visitante y en la que - digámoslo - queremos ver cómo Maeve y Dolores someten a todo el que se cruce en su camino.


Jerry
Imagen vía Forbes

Jerry F.

Malditas criticas de cine