Recaudación del Estado nacional desde 1972 a 2017, sobre el PBI

Como se puede ver el Estado alcanzó el punto total más alto en 2015. Ello no fue garantía de desarrollo. Es cierto que en ese punto hubo una históricamente buena distribución del ingreso, pero el punto más alto de la producción fue en 2011.

Recaudar más no garantiza en sí mismo más producción, sí más distribución. Sin embargo a la luz de estos datos, no se puede decir en modo alguno lo contrario: bajar la recaudación no mejora ninguna variable del país. Se requiere estrategia y plan, macro y sectorial. Pero de ningún modo suponer que bajar la recaudación, como ocurre en 2016 y 2017 puede ser garantía de mejoras.



Dentro del total, se puede dividir distintos ítems de la recaudación: impuestos, seguridad social y aduanas. Las líneas hablan por sí solas, a la luz de ellas, una mayor proporción de la recaudación por comercio exterior no perjudica el crecimiento del país, como se puede ver en el caso de 2008, un año en el que se crecía con fuerza. Por suepuesto, esto no depende sólo de decisiones locales, los precios de intercambio juegan un papel central. Pero el dato debe entenderse. Bajar la recaudación por comercio exterior, como ocurrió en los 90s, fracasó como afctor de mejora industrial, social y redistribución.


Finalmente, dentro de los impuestos, la división más fuerte es entre los dierctos (ganancias) e indirectos (IVA). Como se ve, a partir de 1991, la solución fue cobrar más impuestos en general, hoy a este problema hay que sumarle que con las tarifas volando, las familias tienen mucho menos disponible para "consumo núcleo".


Como siempre decimos en este blog, no hay soluciones mágicas, hay combinaciones mejores y peores. Y en la búsqueda de esa combinación mejor, se requieren acuerdos y pactos fiscales y contributivos, pero lejos estamos en esta época de ir hacia ahí.


Hérnan Herrera

Hache