No alcanzó

No alcanzó



Con la sensación de nada tengo que escribir esta crónica, porque la imagen final fue eso, nos quedamos con la nada misma y así Racing no encontró el rumbo, más allá de que en este partido allá sido claro dominador, tuvo siete llegadas claras de gol, si así como usted lee, fueron 7 las jugadas y solo tres ataques por parte de Libertad, pero este partido lo perdimos allá, de visitante, cuando el equipo dio una clara señal de no saber a lo que estaba jugando.

El partido empezaba y con una tímida lluvia que asomaba, Racing se acomodaba en el partido, y La Academia fue como la lluvia, asomaba pero no terminaba de definirse, y así le dio lugar a los paraguayos para que fueran armando un cerrojo en la defensa, obligó al equipo de Diego Cocca a jugar por las bandas y terminar en centros forzados.
Y así fue transcurriendo el primer tiempo, y con ello el tratar de entender que pasaba, y mis nervios como un electrocardiograma iban minuto a minuto.

Como entender con esta sensación de angustia los refuerzos que llegaron a Racing, como entender a lo que juega este equipo, si bien hoy mostró claras señales de que todavía se acuerdan de como jugar esto que se llama fútbol, no alcanzó.

No alcanzó porque estas señales tendrían que haber sido antes, cuanto más tiempo tenemos que esperar que los jugadores se adapten, hoy Ibargüen demostró que puede ser un excelente jugador, jugó por ambas bandas, por el centro, fue, vino, recuperó, tocó. Pero sabes que no alcanzó.

Con la vuelta de Lautaro, el jugador deleite de los clubes europeos, tuvimos dos, y una en el palo, demostró fiereza, sentido de pertenencia, dejo el físico, pero sabes que no alcanzó.

Si con decirte que hasta el Chino Vittor, agarró la lanza y jugó, marcó, mostró carácter y no dejó que las dos torres paraguayas lo intimidaran, pero si así es, no alcanzó.

Y así se fue el primer tiempo y vino el segundo, y en la defensa rival cada vez se multiplicaban las camisetas, pero en Racing se desvanecían las ideas, y prevalecía el esfuerzo, las ganas, porque eso no se discute, ojo con discutir la entrega de los once que salieron a la cancha.

Nos quedamos sin nada, porque el partido se iba y Racing se repetía, una y otra vez con los centros de ambos laterales, las apariciones sorpresivas de Soto y Pillud, de tanto ir muchas veces chocábamos y otras la menos, generábamos situaciones.

Un gol anulado, un penal no cobrado, una pelota en el palo, ¿que más tenía que soportar el corazón? Y si... tenía que soportar el resultado final, la eliminación.
El resumen de todo esto, fue Lisandro López y las lagrimas que no dejó caer para no mostrarse derrotado, porque el capitán demostró entereza y demostró que Racing vive.


Martin Alvarez 

La Gloriasa Acade