Monstruosidad, metamorfosis y feminismos


El jueves pasado, MUA (Mujeres Audiovisuales) realizó en Casa Sofía su primera jornada audiovisual feminista, que llevó el título de este post. El texto que invitaba al encuentro decía:

La mujer caníbal, la bestia, la vampira. Mujeres animalizadas, monstruosas, metamórficas, subhumanas. 

“Como una táctica de supervivencia dentro de sistemas obligatorios, el género es una actuación con consecuencias decididamente punitivas. Los géneros diferenciados son una parte de lo que “humaniza” a los individuos dentro de la cultura actual; en realidad, sancionamos constantemente a quienes no representan bien su género” Judith Butler, El género en disputa, "Actos corporales subversivos". 

“Soy un ser violento, Ileno de rugientes tormentas y de otros fenómenos catastróficos. Por ahora, lo único que puedo hacer es comenzar y recomenzar de nuevo porque si quiero escribir tengo que comerme, como si mi cuerpo fuera comida” Kathy Acker, The End of the white men.

La mayoría de las películas de monstruos de la industria global, que perpetúan la mirada masculina, tienen como víctima esencial una mujer blanca, generalmente joven, imagen de la pureza, la fragilidad, la belleza, el deber ser de una buena piba (desde King Kong a Drácula). Otro es el caso de la víctima sexualizada, que es una provocadora que merece morir. El punitivismo del goce es un clásico del gore y de las películas de asesinos seriales y sobrenaturales como Jason, pero ¿qué pasa cuando la monstruosidad la encarna una mujer en el cine contemporáneo realizado por mujeres?


Cuestiones sugestivas, desafiantes, problemáticas, que vamos a abordar este domingo en La otra.-radio. 12 de la noche, FM 89,3, Radio Gráfica online acá o acá.

Oscar Cuervo

La otra