La usual comedia de enredos


A poco de concluida la reunión cumbre entre el presidente de los EEUU Donald Trump y su homólogo ruso Vladimir Putin, la histeria colectiva desatada por la prensa occidental alcanzó un paroxismo inusitado. La idea, por supuesto, no es aclarar nada sino ensuciarlo todo. Ya comienza a hartar los esfuerzos de esta gente por seguir manteniendo a los rusos como cuco del mundo. Nadie les cree ya demasiado. Trump tampoco ayuda, enredado en sus esfuerzos por decir cosas que tranquilicen a todo el mundo. Las dos primeras notas que siguen son de Rafael Mathus Ruiz para el diario español El País. La tercera, de la agencia AFP:


Título: Trump quiso frenar el escándalo con Putin con una insólita aclaración

Subtítulo: Muchos catalogaron el encuentro como el peor día de su presidencia

Texto: Aislado, bajo una fuerte presión política, Donald Trump intentó contener la debacle que desató su conferencia de prensa en Helsinki junto al presidente ruso, Vladimir Putin , con una insólita "aclaración" que terminó por echar más leña al fuego.

La movida llegó luego de un día de repudio y críticas de casi todo el arco político en Washington a Trump por la tibieza y ambigüedad que mostró ante Putin, a quien evitó enfrentar por la injerencia rusa en la campaña presidencial de 2016, y cuya palabra puso por encima del veredicto de su propia comunidad de inteligencia y el Congreso.

A contrareloj, la Casa Blanca se vio forzada a orquestar una respuesta, que Trump leyó con escaso entusiasmo, luego de una reunión con legisladores. A regañadientes, el mandatario dijo que tenía "fe total" en las agencias de inteligencia y que aceptaba su acusación a Rusia sobre la injerencia en la campaña, pero un segundo después dijo que "pudo haber sido otra gente, hay mucha gente ahí afuera".

Luego, Trump intentó reescribir la historia de su conferencia de prensa junto a Putin. El presidente dijo que había revisado el video y leído una transcripción del ida y vuelta con los periodistas, y que se había dado cuenta que era necesario hacer una aclaración.

"En una frase clave en mis declaraciones dije la palabra 'sería' en vez de 'no sería'. La oración debería haber sido: 'No veo ninguna razón por la que no sería Rusia'. Así que, sólo para repetirlo, dije la palabra 'sería' en vez 'no sería'", justificó Trump. "Es como una doble negación. Pueden ponerlo. Creo que eso probablemente aclara las cosas bastante bien", continuó.Un día antes, parado al lado de Putin, cuando un periodista le preguntó si lo denunciaría y le advertiría que no volviera a interferir en una campaña, Trump había respondido: "Tengo al presidente Putin, él dijo recién que no fue Rusia. Diré esto. No veo ninguna razón por la que sería".

Trump también dijo una frase que escribió a mano en mayúsculas en la declaración que preparó su equipo: "NO HUBO COLUSIÓN".

A contramano de la lectura plasmada en la prensa y en las reacciones políticas, Trump tildó su cumbre con Putin, uno de los episodios más criticados de su presidencia, como un "tremendo éxito", y dijo que la relación bilateral había "mejorado sustancialmente".

Pero para la Casa Blanca, la debacle parecía no tener final. La actuación de Trump resultó inocua en intentar frenar el enorme daño que la visita a Helsinki le infligió a su presidencia: fue tildada de tardía, y ridícula. La ola de repudio incluyó, además, "fuego amigo". Trump sólo fue respaldado por sus más férreos partidarios, como el comentarista de Fox News, Sean Hannity.

Trump había intentado calmar la ira antes de sus declaraciones con un par de mensajes en Twitter en los que atacó a la prensa, cuya cobertura, en Estados Unidos y Europa, fue muy crítica con el mandatario. "Mientras tuve una gran reunión con la OTAN, consiguiendo grandes cantidades de dinero, tuve una reunión aún mejor con Vladimir Putin de Rusia. Lamentablemente, no se informa de esa manera: ¡las noticias falsas se vuelven locas!", tuiteó Trump.

La lectura casi unánime de la cumbre de Helsinki fue que se trató de uno de los peores momentos de la presidencia de Trump, a quien se llegó a acusar de ser un traidor y de claudicar ante Putin, visto en Washington como un rival de Estados Unidos que ha atentado contra la democracia y busca socavar el vínculo de la primera potencia global con sus aliados históricos y sembrar caos en Occidente.


Donald J. Trump

@realDonaldTrump
 While I had a great meeting with NATO, raising vast amounts of money, I had an even better meeting with Vladimir Putin of Russia. Sadly, it is not being reported that way - the Fake News is going Crazy!


"El presidente Trump debe aclarar sus declaraciones en Helsinki sobre nuestro sistema de inteligencia y sobre Putin. Es el error más grave de su presidencia y debe corregirse de inmediato", escribió Newt Gingrich, expresidente de la Cámara de Representantes, y uno de los principales aliados de Trump dentro del partido republicano.

Mientras los latigazos se acumulaban en el Congreso, las dos principales figuras republicanas, Paul Ryan y Mitch McConnell, se despegaron de Trump, y en una extraordinaria movida diplomática, le ofrecieron garantías a los aliados de la OTAN sobre el compromiso en Washington con la alianza.

"Le diría a nuestros amigos en Europa: entendemos la amenaza rusa. Y creo que esa es la opinión generalizada aquí en el Senado de los Estados Unidos entre los miembros de ambas partes", dijo el líder de la mayoría del Senado Mitch McConnell.

Ryan tildó al gobierno de Putin de "amenazante", una antítesis de la visión trumpista: "Entiendo el deseo y la necesidad de tener buenas relaciones. Es razonable. Pero Rusia es un gobierno amenazante que no comparte nuestros intereses y no comparte nuestros valores y eso debería ser dejado muy, muy en claro".


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Título: Donald Trump reaviva el escándalo: volvió a contradecir a su comunidad de inteligencia sobre Rusia

Texto: Le llevó menos de 24 horas contradecirse -otra vez- a si mismo. El presidente Donald Trump volvió a ir a contramano de su comunidad de inteligencia al afirmar que Rusia ha dejado de atacar a la democracia norteamericana con el intento de socavar la legitimidad de las elecciones y sembrar caos en Occidente.

Al finalizar una reunión de gabinete en la Casa Blanca, Trump tuvo uno de sus típicos idas y vueltas con los periodista que ingresaron momentáneamente a la sala. Una periodista le preguntó si Rusia seguía atacando a Estados Unidos.

Trump quiso frenar el escándalo con Putin con una insólita aclaración

"Gracias. No", respondió el presidente, en medio de varias voces cruzadas. "¿No?¿No cree que sea el caso?", se le insistió. "No", reiteró Trump.

Apenas unos minutos después, la Casa Blanca se puso otra vez a trabajar para contener las repercusiones por la nueva marcha atrás del mandatario. La vocera presidencial, Sarah Sanders, dijo que en realidad Trump había dicho "no" a responder preguntas de los periodistas. Pero luego de ese "no" Trump continuó hablando, e insistió en que nunca hubo un presidente "tan duro" como él con Rusia, y que el presidente ruso Vladimir Putin no estaba "feliz" por eso.

"Creo que el presidente Putin sabe eso mejor que nadie, ciertamente mejor que la prensa. Él lo entiende, no está feliz con eso, y no debería estar feliz con eso porque nunca hubo un presidente tan duro como Rusia como yo lo he sido", afirmó el mandatario.

El nuevo ida y vuelta, las declaraciones contradictorias y las aclaraciones mantuvieron vivo el escándalo que ha azotado a la Casa Blanca desde la cumbre entre Trump y Putin en Helsinki, que terminó por gestar una de las crisis políticas más profundas de la presidencia del magnate, al ponerlo en la vereda de enfrente no sólo de su propio gobierno, sino de casi todo el arco político norteamericano. Trump llegó incluso a ser acusado de haber traicionado al país.

El "no" del mandatario ante una pregunta sobre los ataques de Rusia a la democracia norteamericana volvió a poner a Trump, por segunda vez, en la misma línea que ha ofrecido el Kremlin, y en contra de sus agencias de inteligencia y de seguridad nacional. La primera vez ocurrió en la conferencia de prensa de Helsinki, en la cual Putin negó cualquier injerencia en la democracia norteamericana, y Trump dijo que no veía "ninguna razón" de que Rusia estuviera detrás de los ciberataques y la guerra de desinformación que tiñeron la campaña presidencial que lo dejó en la Casa Blanca.

Anteayer, en medio de una fuerte ola de repudio y bajo una asfixiante presión política de propios y ajenos, la Casa Blanca orquestó una marcha atrás que Trump ofreció a regañadientes, con una insólita aclaración.

"En una frase clave en mis declaraciones dije la palabra 'sería' en vez de 'no sería'. La oración debería haber sido: 'No veo ninguna razón por la que no sería Rusia'. Así que, sólo para repetirlo, dije la palabra 'sería' en vez de 'no sería'", justificó Trump.

Pero el mandatario volvió a contradecir a su director nacional de Inteligencia, Dan Coats, que luego de la conferencia prensa de Helsinki difundió un comunicado de prensa en el que indicó que los ataques de Rusia continuaban.

"El papel de la comunidad de inteligencia es proporcionar la mejor información y evaluaciones basadas en hechos posibles para el presidente y los legisladores. Hemos sido claros en nuestras evaluaciones de la injerencia rusa en las elecciones de 2016 y sus esfuerzos constantes y continuados para socavar nuestra democracia", había dicho Coats.


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Título: La teoría de que Putin tiene material comprometedor sobre Trump vuelve a ganar fuerza

Texto: Hubo un tiempo en que el supuesto video hot de Donald Trump en una habitación de hotel en Moscú, denunciado por Christopher Steele en su panfleto conocido como "Dossier Trump", era un tema tabú. Después llegó James Comey y ese material comprometedor, o kompromat, dejó de ser tan tabú.

Ahora, la idea de que Vladimir Putin tiene en su poder kompromat sobre Trump ya ocupa un primer plano. Y todo gracias a la decisión del presidente norteamericano de mantener una reunión bilateral con su par ruso y de hacerle prácticamente una reverencia.

El problema con la postura de Trump frente a Putin no es solo altamente polémica y cuestionable dada la injerencia de Rusia en las elecciones de Estados Unidos de 2016, sino que también es totalmente contraria a la marca registrada del estilo de Trump. Este es el mismo tipo que escribió el libro El arte de la negociación y que pocos días antes de su reunión con Putin había hecho estragos en la cumbre de la OTAN para empujar a sus miembros a invertir más en defensa.

Y aunque osciló entre la dureza y la afabilidad extremas con el líder norcoreano, Kim Jong-un , la deferencia de Trump hacia Putin permaneció prácticamente inalterable. Y así fue también en la reunión del lunes.

Durante ese día, ambos mandatarios debieron responder la pregunta sobre el rumor de que Rusia estaría chantajeando a Trump (de hecho, Putin la contestó dos veces). También dos senadores demócratas, incluido el líder de la minoría, Charles E. Schumer, sugirieron que Putin "tiene algo" sobre Trump. Quienes antes temían parecer tomados por conspiracionistas ahora se animaron.

"Millones de personas se seguirán preguntando si la única explicación posible de esta actitud inexplicable y tan peligrosa no será la posibilidad -la posibilidad muy concreta- de que el presidente Putin tenga información perjudicial para el presidente Trump", dijo Schumer en el recinto del Senado norteamericano.

El senador demócrata por Oregon, Jeff Merkley, incluso fue más lejos y dijo que era "probable" que Rusia tuviese algo sobre Trump.

"Pienso que es probable", le dijo Merkley al sitio BuzzFeed News. Y agregó: "En Rusia es un procedimiento estándar tratar de conseguir información comprometedora sobre las personas importantes que van de visita, arreglarles encuentros con putas y grabar todo lo que pasa en la habitación. Así que es probable que tengan eso".

Así es: ahora hay un senador de Estados Unidos que dice abiertamente que el presidente está siendo extorsionado por "putas", según sus propias palabras.

Charlie Dent, el recientemente retirado congresista republicano, también manifestó sus sospechas en la mañana de anteayer, y por CNN.

Putin y Trump, por su parte, expresaron puntos de vista similares para refutar la idea de que Putin mueve los hilos de Trump. En la conferencia de prensa, después de que parecía no negar del todo que tenía kompromat sobre Trump, Putin le dio una negativa tajante al periodista Chris Wallace, de Fox News, al decir que Trump no tenía interés para él, ya que en 2013, cuando había estado en Moscú, el norteamericano todavía no había iniciado su carrera política.

"No tenemos nada sobre ellos y no puede haber nada sobre ellos. No quiero ofender al presidente Trump con lo que voy a decir, porque puede sonar mal, pero hasta que anunció su candidatura para la presidencia Donald Trump no tenía ningún interés para nosotros", dijo Putin, según la traducción de Fox News.

"Era un hombre rico, pero está lleno de estadounidenses ricos. Para nosotros, era un empresario de la construcción y organizaba concursos de belleza. Me parece todo un sinsentido absoluto".

"Creo que lo dijo lo más crudamente posible: 'No tenemos información sobre Trump'", dijo el presidente norteamericano, repitiendo las palabras del exagente de la KGB.

"Fue también una declaración interesante. Dijo que en 2013, hace tanto tiempo, cuando yo estuve allá, en Rusia había un montón de empresarios. Yo era un empresario muy exitoso, pero a decir verdad, era uno entre tantos. Y algo más, si tuvieran algo, ya habría salido. Y por eso dijo que era un sinsentido."


Razones

Las verdaderas razones de la actitud de Trump hacia Putin quedan libradas a la especulación. Un posible motivo es que Trump realmente admire al caudillo ruso y quiera ser su amigo. Otro es que todo esto no es más que una reacción desmedida y obstinada frente al relato sobre la injerencia de Rusia en las elecciones norteamericanas (y de que Rusia tal vez haya logrado la elección de Trump). Trump es famoso por hacer prácticamente lo contrario a lo que todo el mundo le dice, y casi todo el mundo, incluido su propio partido, le viene reclamando que se ponga duro con Putin.

Pero según Comey, ese es una interpretación que Trump también detesta. Comey dice que Trump le pidió que investigara y refutara la versión sobre el famoso video hot. Comey escribió que "a Trump le preocupaba que hubiese 'incluso un 1 por ciento de posibilidades', de que su esposa Melania creyese que era cierto."

Si Trump realmente quisiera refutar esa línea interpretativa, le sería bastante fácil. En cambio, insiste en mantener una reunión privada de dos horas con Putin, y se niega sistemáticamente a presionarlo por el tema de las elecciones de 2016. Y a continuación prácticamente a Putin en público, frente a los ojos del mundo.

El tema es cada vez más difícil de ignorar. Y aunque Putin no tenga nada sobre Trump, el asunto es totalmente funcional a su objetivo de desestabilizar a Estados Unidos y Occidente. Cuanto más se cacaree sobre el kompromat que involucra al presidente norteamericano, mejor para él.

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