La estafa de la mesa chica del gobierno

Leemos:
Una sorda ola de indignación recorrió la City esta semana. Y no solo por el desplome de acciones con el que Wall Street despidió a la primera jefa mujer de la Reserva Federal, Janet Yellen, que contagió con fuerza al mercado local. Los inversores minoristas criollos pusieron el grito en el cielo por lo que consideran una estafa, perpetrada para peor desde la mesa chica del gobierno con cuya orientación concuerdan en general: la salida a la bolsa neoyorquina de Central Puerto, la mayor generadora de electricidad criolla, administrada históricamente por Nicolás "Nicky" Caputo, el hermano de la vida del presidente Mauricio Macri. Un nuevo episodio en la saga de supernegocios opacos que se sucedieron en el sector energético en los últimos dos años.
Las acciones de Central Puerto (CePu) debían salir a cotizar el viernes pasado en Wall Street entre 17,50 y 21,50 dólares pero lo hicieron a 16,50. La oferta pública, así, recaudó 330 millones de dólares en vez de los 450 millones previstos inicialmente. La acción de la misma compañía en el mercado porteño, como consecuencia, se derrumbó un 16,8%. Pudo haber sido leído como un simple tropezón, consecuencia de la tensión por el recambio en la Reserva Federal y el inicio de un ciclo de suba de tasas de interés que restará atractivo a las acciones y se lo devolverá a los bonos del Tesoro norteamericano. Pero como el grupo controlante se había apurado a deshacerse de su parte a buen precio antes del cataclismo, las sospechas no tardaron en aparecer. El mismo viernes, casi la mitad de lo que operó la Bolsa fueron acciones de CePu
.
El uso de la información privilegiada. Y todo así...



José Rubén Sentis

José Rubén Sentis