El Peronismo Que Viene II


Noche picante la de Matheu 130, sede del Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires, en Capital Federal. Allí, este jueves tuvo lugar la reunión del consejo partidario provincial, con algunos invitados. Según trascendió, algunos intendentes del conurbano, ganadores porque priorizaron en sus distritos las listas locales y escondieron, como en muchos lugares del interior, la figura de candidata a senadora de Cristina (no imprimieron su nombre en ningún pasacalle ni pegaron un afiche con su rostro) exigieron el alejamiento de la actual conducción partidaria, y se opusieron a la prórroga de mandatos hasta marzo; con eso, sostuvieron la fecha del 17 de diciembre para la interna partidaria, avalando la decisión y posterior resolución de la vicepresidenta en ejercicio de la presidencia Cristina Alvarez Rodriguez, objetada por ilegal ante la justicia por apoderados de un agrupación interna, y aún sin resolver.
La convocatoria incluye a Massa y a Randazzo; "El objetivo es empezar a plasmar la unidad, llamar a otros compañeros, efectivizar la apertura, eso es lo que hay que hacer, ir en busca de esa unidad tan necesaria", dijo ante La Tecla.info el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, y aclaró que "la referencia es para todos quienes se sientan y sean oposición al gobierno neoliberal de Mauricio Macri". 
Permítanme disentir, ninguno de estos dos ni se sienten ni son oposición al gobierno liberal de Mauricio Macri.
Lo de Randazzo es "piedad" por un ex intendente; lo de Massa es un poco más profundo y estratégico; viene de la mano de la idea de algunos gobernadores peronistas, no kirchneristas, de desembarcar a Massa en la provincia y convertirlo en un potencial candidato a gobernador; diríamos como en alguna época pasada, la llegada del "peronismo blanco".
Seguramente, bajo éstas consignas, se pretenderá imponer listas de "unidad", que en realidad son listas únicas sin participación del que se oponga, en todos los distritos de la provincia; desconocer la conducción política de Cristina Fernández de Kirchner; y, "empomarnos" a todos los que aceptemos las reglas, con Massa y Randazzo como candidatos en el 2019.
Es arriesgado, porque habemos muchos que no estamos dispuestos a "agachar la cabeza" y aceptarlo. Preferimos la derrota en las urnas; es más digno y no renunciamos a nuestra convicciones.

SAUL DE RAUCH

EL PERONISTA