Deuda y suerte, el modelo - Deuda externa, intereses, deuda total hasta IV trimestre de 2017

Mientras el Indec dice que la economía cerció 4,1% en enero. Que la industria subió 5,3% en febrero. Que la pobreza por suerte bajó al 25,7% de las personas en el segundo semestre de 2017 (era 30,3% en el segundo de 2016), que la indigencia se redujo hasta 4,8% de las personas (era 6,1% un año antes), lo que pasa en la macro argentina es deuda, deuda y también, quizá, más deuda.

Todo lo que suene a mejora de indicadores sociales, más allá de las discusiones metodológicas que obviamente van a existir, es en realidad el ojo del huracán. Una pequeña tregua. Porque la deuda ayuda a pisar precios. A sostener un equilibrio de precios atendible para no destruir más el consumo y el bienestar respecto a 2015. 

La deuda total del gobierno central (externa e interna) sube sin freno desde 2015.

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Datos del Ministerio de Finanzas, Dirección Nacional de Cuentas Internacionales.



Los intereses de la deuda sobre el PBI cada vez son más altos. Estos intereses se comen recursos que por ejemplo podían ser subisidios económicos o bien requieren de dólares que por ahora se financian con más deuda. Pero esto no puede ser para siempre. Y si el crédito se corta, el dólar volará, la inflación también y se notará el fin de la tregua, y el huracán se va a sentir.



A continuación se ve que los datos llegan hasta el 4to trimestre de 2017: los títulos de deuda externa del Estado nacional subieron 84,4%. Impresionante.

 Datos del Indec, en base a la Dirección Nacional de Cuentas Internacionales.


La deuda externa también vuela, esto sostiene el ingreso de divisas que se requieren para cubrir la especulación, y el saldo negativo de cuenta corriente (balanza de bienes, turismo y rentas, entre otros).


El ojo del huracán tiene que ver con la deuda. Si no se halla una estrategia para frenar este endeudamiento furioso, que es récord del mundo en estos 2 años, o incluso récord nacional para un sólo año (1982 era el año de mayor endeudamiento hasta 2016), puede haber una crisis como la de 2001. Si bien se supone que no se va a llegar a tanto, es importante que se entienda que si no hay salida para el esta lógica la fragilidad va a crecer.

Hérnan Herrera

Hache