Deuda, gasto, crecimiento y sustentabilidad: 2016-2018.

En estos años se está hablando mucho acerca de la importancia de recudir el Estado para favorecer la economía.

Lo que queremos mostrar que en la Argentina eso no tiene ningún sentido.

¿Por qué?

Porque los objetivos de la economía argentina no tienen nada que ver con achicar el Estado. Lo que precisa la economía de la Argentina es ganar en sustentabilidad sin que ello tenga que ver con ajuste furioso de la economía. Al contrario, la idea es ganar sustentabilidad con equilibrios que tengan que ver con mayores niveles de producción.

Como se puede ver en los siguientes gráficos un mejor gini tiene mucho que ver con mejores niveles de producción industrial. Imagen de gráfico 1. Tiene sentido. La industria es la que mejor derrame genera en nuestra economía y la que mayor impacto tiene en el nivel salarial de todos los trabajadores. Recordemos que del conjunto de negociaaciones colectivas de trabajo que se dan durante el año, en promedio de los últimos 5 años, 35% de las negociaciones fueron del sector industria y 20% del sector transporte, ubicándose los servicios en 3er lugar con 16% de las negociaciones.

Imagen 1.


En segundo lugar, imagen 2, la deuda no tiene relación en la Argentina con mejoras en el PBI. Si bien todas estas relaciones se tratan de correlaciones antes que de causalidades, sí nos permite hablar de dónde no hay una causalidad. Y por ejemplo no la hay entre mayor deuda y mayor PBI per capita. Entonces hay que repensar el rol de la deuda en la Argentina. Es posible que en cada momento haya que tomar decisiones distintas y tampoco buscar bajarla caprichosamente cuando eso no conviene, pero seguro su crecimiento no ha mostrado resultados positivos en la historia contemporánea del país.


Imagen 2.


En definitiva, otro mito que cabe bajar es el que dice que el menor gasto libera recursos para la inversión privada. En la siguiente correlación, imagen 3, se puede decir que esa causalidad no existe. Al contrario, lógicamente cuanto más crece la economía privada más se puede recaudar, gastar y mejor distribución se puede hacer. De todos modos, acá, como se ha dicho en otras ocasiones en este blog, a partir de un punto el exceso de presión tributaria (imagen 4) deja de ser funcional al sector privado, por distintas razones, la más intuitiva tiene que ver con la falta de lealtad de los grandes contribuyentes con un modelo de redistribución del ingreso que no validan.

Imagen 3.

Imagen 4.

Como se puede ver hay mucho para pensar aquí. En principio terminar con los prejuicios en contra del Estado y entender que la solución es mejor coordinación entre Estado y mercado y nunca la imposición de uno sobre otro.


Hérnan Herrera

Hache