Del sueño de la casa propia a la pesadilla de una deuda impagable

Presos de las cuotas”, titula Crónica; y edita testimonios de personas que llegaron a vender hasta el auto para poder cumplir con los pagos mensuales:
Promocionados con ímpetu como los créditos que podían hacer realidad el sueño de la casa propia, un poco más de un año después se convirtieron en la pesadilla de quienes se hicieron acreedores de los créditos hipotecarios UVA.
"La cuota nos sube 48% y a nadie de nosotros nos subió el sueldo en ese porcentaje. La mayoría de los hipotecarios son empleados públicos y son los que están en la peor situación, porque las paritarias que tuvieron no llegaron a un 15% a nivel nacional", aseguró Claudia Pilo, miembro del colectivo Hipotecados UVA Autoconvocados.
Este crédito para la vivienda establecido por el gobierno nacional y el Banco Central, ajustados por unidades del valor adquisitivo, permitían, según prometían, acceder a un préstamo con una cuota similar a un alquiler. Con la inflación, los más de 100 mil créditos otorgados desde 2016 hoy sufren en sus cuotas casi un 50% más del valor inicial. La UVA es una medida de unidad que se actualiza en base al índice de precios y, según comunicaban desde el Banco Central en el momento de su lanzamiento, "gracias a esto, la cuota inicial y la cuota se mantienen siempre con una porción estable, aun en el caso de que la inflación suba"
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Pero la realidad resultó ser otra. La morosidad comenzó a expresarse en otras área de la vida: 
Algunos se endeudan con la familia o con los amigos, otros venden el auto o se endeudan con la tarjeta pagando el mínimo con intereses altísimos. Además de los recortes que hacen en su vida diaria, como cambiar los chicos de escuela, no salir ni invertir en esparcimiento, comer solo en casa, recortar las compras mensuales en el supermercado y salir a buscar precios por el barrio, son algunas de las tantas estrategias para esquivar la única opción que no tienen en mente, que es no pagar la cuota del crédito.

José Rubén Sentis

José Rubén Sentis