Cuando te dejan medio kilo de trotyl en la puerta de tu casa y nadie dice nada

Cuenta Raúl Kollmann por acá que el Gobierno de Cambiemos intenta hacer pasar desapercibido el artefacto explosivo que apareció en la noche del viernes en la avenida Callao, entre Arenales y Juncal, en plena Recoleta. Se trató de medio kilo de trotyl (una libra, en el argot), un material típicamente militar, puesto frente al edificio en el que vivía, hace diez meses, un funcionario actual del Ministerio de Defensa.
Junto a la caja había un mensaje: José Luis Vila ladrón, escrito con recortes de diario. Vila es un hombre que se considera cercano al dirigente radical Enrique “Coti” Nosiglia que estuvo durante muchos años en la SIDE, revistó también en áreas de Seguridad y tiene como apodo, llamativamente, “El Garca”
Las hipótesis son muchas: un conflicto por negocios en la compra de material militar, una pelea por la inteligencia en las Fuerzas Armadas, una amenaza por un plan para que los uniformados intervengan en tareas de seguridad y combinaciones de todas esas alternativas.
Vila es subsecretario de Asuntos Internacionales del Ministerio de Defensa, es decir, ocupa un lugar de importancia en la cartera a cargo de Oscar Aguad.



José Rubén Sentis

José Rubén Sentis