CRITICA | Us (Nosotros)


Nunca voy a dejar de repetir que Déjame Salir (Jordan Peele, 2017), aquella sátira que consiguió alzarse con una nominación a Mejor Película y con el Oscar al Mejor Guion Original, no me pareció merecedora de todos los reconocimientos que recibió. Si bien es cierto que su intención era noble y que la forma con la que Peele debutó detrás de las cámaras fue admirable, para mí la película, que tenía una premisa incuestionablemente prometedora, se convirtió en una obra perezosa infestada de clichés que sólo se ganó el favor de la crítica por - imagino - el contexto sociopolítico del momento. Sin embargo, y a pesar de esa disconformidad, no le perdí la pista al director y, en cuanto Nosotros (2019) fue estrenada en cines, enseguida acudí a verla. Y me di cuenta de que Peele había aprendido de sus errores.

Nosotros no es una película perfecta. Podríamos pasarnos horas señalando todos los agujeros que pueblan su guion o dándole vueltas al poco sentido que tienen muchas de las cosas que ocurren en las escasas dos horas de su metraje, pero, a pesar de eso, el filme funciona incuestionablemente bien. Además de que la destreza de Peele detrás de las cámaras es irrefutable y de que Lupita Nyong'o está deslumbrante, el cineasta ha enmendado los errores de Déjame Salir y ha sabido revitalizar el subgénero del home invasion casi de la misma manera con la que Craven revitalizó - gracias a Scream (1996) - el del slasher

Y es que lo nuevo de Peele, que gira en torno a los infortunios que sacuden las vacaciones de una familia americana tras la aparición de los que parecen ser sus dobles, no tiene las mismas pretensiones que su predecesora. Así como Déjame Salir no dejaba de auto-explicarse para satisfacer las necesidades de un perfil de espectador que necesita que se le aporten todo tipo de detalles para entender la historia de una película (cortándole así las alas a la imaginación y limitando, por defecto, el debate), Nosotros rompe reglas y no se preocupa por dejar cabos sueltos. Nosotros sabe qué es lo que quiere contar y cómo quiere contarlo, sin importarle demasiado que los giros de guión sean más o menos verosímiles y que el público aplauda - o abuchee - su desenlace. Y así, gracias a esa fuerte personalidad, Peele juega con el público, se ríe un poco de él y le infunde energía al género con una maestría poco habitual. Todo un acierto.



Jerry
Imagen vía Universal Pictures

Jerry F.

Malditas criticas de cine