CRITICA | The Florida Project


Justo cuando uno piensa que The Florida Project (Sean Baker, 2017) no puede alcanzar mayor autenticidad, Moonee (fantástica Brooklynn Prince) - aterrorizada por la realidad que se le viene encima - acude a ver a su amiga Jancey. Envuelta en lágrimas, esta criatura de seis años no consigue explicarle a su vecina el porqué de su visita, pero Jancey, que sabe que algo no va bien, respira hondo, coge de la mano a su amiga y deja que ocurra la magia. Porque antes de que Jancey eche a correr con Moonee, Sean Baker cambia inesperadamente de cámara y comienza a perseguir a las protagonistas a un lugar en el que no sólo ellas tendrían el acceso vetado por el propio contexto de la película, sino también el mismísimo cineasta, que en un giro argumental que muchos no anticiparían, decide poner fin a su historia desde la más pura - y acertadísima - clandestinidad.

Después de haber sorprendido al público de todo el mundo con Tangerine (2015), aquella arrebatadora película - rodada con un iPhone - en la que seguimos los pasos de una trabajadora sexual transgénero llamada Sin-Dee Rella por las esquinas menos transitadas de Hollywood, Sean Baker ha decidido trasladar la atención del público a los alrededores del lugar que muchos reconocerían como la cumbre del sueño americano: un glorificado terreno que hace tiempo recibió el nombre de "Proyecto Florida" y que, ahora, esconde una desgarradora realidad bajo su sombra.

Lo nuevo de Baker nos introduce en un mundo habitado por gente que no sabe de qué va a vivir al día siguiente, familias que llaman "hogar" a una habitación de motel de carretera y críos que corretean y disfrutan de la niñez bajo la atenta mirada de depredadores sexuales. Sin embargo, por muy sórdido que parezca este caluroso verano de Florida, los ojos de la pequeña Moonee lo transforman en una historia llena de ternura que no sólo llama la atención por la paradójica vitalidad y el color que la inundan, sino por lo fantásticamente interpretada que está. Y es que tanto Bria Vianite (fichada por el director a través de Instagram) como la debutante Brooklynn Prince y el ya veterano Willem Dafoe aportan semejante humanidad y energía a la película, que la convierten, de inmediato, en una auténtica joya. 


Jerry
Imagen vía The New York Times

Jerry F.

Malditas criticas de cine