Cosquín Rock siguió sonando

La actividad en sala de prensa del festival es tan intensa como la que sucede sobre los escenarios. Aquí apenas un repaso de lo más relevante que arrojó la reciente edición 2019. 

 
Por Néstor Pousa / Fotos: Facundo Pousa

Todo cronista que pretenda cubrir los pormenores de cada nueva edición del Cosquín Rock no podrá desatender de ningún modo la intensa actividad que transcurre en sala de prensa del evento. El espacio, históricamente una enorme carpa provista de algunos elementos para desarrollar la tarea periodística, se encuentra en la parte posterior, distante 100 metros del escenario norte (principal), y contigua al patio de artistas. El ir y venir de escribas y reporteros gráficos siempre es incesante, si uno pretende rescatar data de primera mano de los protagonistas del festival. Para que todo sea más o menos organizado, los encargados de prensa de la producción disponen diariamente de una pizarra con la grilla de horarios y conferencias del día. El lugar también es apto para el reencuentro con colegas de todo el país que, con algunos de ellos, solo se da una vez al año y en ese lugar.
La reciente edición contó con algunas singularidades como fue la presentación de la nueva Cosquín Rock FM 90.3, señal que reemplazó en el dial a la ex Vorterix Córdoba, un nuevo emprendimiento de la productora del festival destinada a difundir las novedades del evento y directamente vinculada al mismo, pero que además promete una programación orientada a los amantes del rock en todas sus variantes. Durante un banquete muy bien servido donde los periodistas pudieron devorar algunos manjares, se hizo presente parte del personal de la nueva emisora con el Gringo Brizio a la cabeza, para detallar los alcances del nuevo proyecto que involucra a En Vivo Producciones y Gamba FM. Y para cerrar este poco habitual festín en el sector prensa, el trío Vanthra ofreció un miniset acústico en vivo. Vanthra está liderado por Fernando Ruiz Díaz, quien de esta forma puso en modo pausa su anterior banda Catupecu Machu, y junto a Charlie Noguera en bajo y Pape Fioravanti en bombo legüero, intenta explorar nuevos matices musicales aunque no demasiado alejado de su anterior estilo. Fer se sumó al lanzamiento de la nueva emisora recordando su primer viaje fuera de Buenos Aires, en 1996, en los inicios de Catupecu junto a su hermano Gabriel Ruiz Díaz, y se emocionó al recordar que fue precisamente Brizio quien también en aquella oportunidad ofició de anfitrión, por entonces en legendaria FM La Rocka. Luego interpretaron ajustadas versiones desenchufadas de: Voz del mar (original de Vanthra), una versión cover de Ella vendrá (clásico de Don Cornelio y La Zona) y Magia veneno, desplazando por un buen rato la atención de los escenarios principales al refugio periodístico del predio.

Santa María Rock. “Nosotros nos llevamos muy bien con Dardo Zanotti (nota: Intendente Municipal de Sta. María de Punilla) y obviamente que la edición 2020 va a ser acá. Nos sentimos muy cómodos, Dardo colabora con el festival, y toda la ciudad, en proporción a los beneficios que le genera a su pueblo todo este movimiento. En algunos casos se involucran operativamente en cuestiones que para alguien que está en la política tal vez no entienda que son útiles, como ayudar con el adoquinado o un montón de cosas que hacen que sea cada vez más placentero hacerlo aquí, más allá de los volúmenes de gente” (conferencia de prensa de José Palazzo) 

Palos a Palazzo. El episodio por el cual el nombre de Cosquín Rock siguió sonando en medios nacionales durante varios días posteriores a su finalización, ocurrió durante la jornada del domingo con los Eruca Sativa como protagonistas. El power trío de origen cordobés salió a tocar bajo el inclemente calor de las 17.15 y ante un buen número de seguidores desarrolló un show cuya temática giró en torno al proyecto de ley de cupo femenino en festivales (el mismo exige un piso de un 30% de mujeres músicas en los escenarios). Lula Bertoldi (guitarra y voz) y Brenda Martin (bajo y voz), luciendo simbólicos pañuelos verdes, utilizaron su set para invitar a músicas a compartir su show, abriendo el fuego de la polémica. Sumaron  a la rapera Kriz Alaniz, a la arpista Sonia Álvarez y a la folklorista La Bruja Salguero. La protesta tuvo su correlato cuando todos los nombrados hicieron su ingreso a la rueda de prensa cantando a viva voz y con La Bruja percutiendo la caja. 

Tomó la palabra Brenda para reconocer en primera instancia su decisión de no concurrir al festival en desacuerdo con una grilla que no contemplaba en un buen porcentaje a las mujeres músicas. Pero fueron unas declaraciones del productor José Palazzo, quien luego diría que fue mal interpretado, que las hizo cambiar de opinión y participar. Según expresaba Palazzo, de obligarlo a cumplir con la ley pretendida, tendría problemas para cumplir con el cupo exigido, entendiéndose por esto que el productor considera que en lo que concierne al rock no hay suficiente talento en el género femenino. A la bajista de Eruca no le tembló el pulso para tildar al productor de ignorante, “Habla desde la ignorancia”, espetó Martin, por demás sensibilizada con este tema. Por más que Palazzo salió al cruce a aclarar su postura, una especie de linchamiento mediático ocurrió en días subsiguientes y en diferentes formas: la cantante y compositora Clara Cantore le dedico una canción y hasta el pirotécnico programa de debate Intratables que emite América llegó a ocuparse del tema. Ante este inesperado giro de los acontecimientos no le quedó otra a Palazzo que acudir nuevamente a las redes para despacharse en Instagram con un video en donde hace un mea culpa y rápido de reflejos, aunque todavía falten poco menos de 365 días para la próxima edición de Cosquín Rock, reconoce haberse puesto a trabajar para incorporar más mujeres a su grilla. ¿Fin del problema? Seguro que no.

Néstor Pousa

Prensa Rock