¿Cómo bajar la inflación en la Argentina actual?

Vamos a escribir 2 posts en 1. Con una salvedad, el 1ero lo escribo yo, y el 2do lo escribís vos, amigo lector. Veamos si sale.

Primera parte:

La idea es hacer una propuesta para bajar la inflación a 5% anualizada en menos de 1 año.

1. Déficit público cero: eliminar de una sola vez todos los subsidios a las tarifas, y recortar organismos, obras y gastos corrientes del Estado (primarios) hasta que el déficit sea igual a cero. De esta forma se garantiza que no exista una distribución de recursos mayor a la recaudación recibida, bajo ningún aspecto, el gasto público primario es sobre todo progresista, y si exista un déficit primario está tensión se profundiza. De este modo, el Estado haría un ajuste fenomenal, destruyendo gran parte de los ingresos disponibles de las familias luego de impuestos. Sería un ajuste que traería mucho deterioro social pero ayudaría a bajar la inflación.

Algunos datos de contexto: Recordemos que entre 2007 y 2015 hubo 440% de inflación (según consultoras). El gasto público total de todo el país subió de 28,7% a 42,2% /PBI. El déficit pasó del equilibrio a -6% /PBI (datos actuales). La pobreza bajó desde 37% a 28% (con metodología actual).
Bajar el déficit no es garantía de mejora social, pero sí de destrucción de la puja distributiva con alguna fuerza desde los sectores populares, cuestión eminentemente inflacionaria.


2. La emisión no genera inflación, pero no validar con emisión los cambios en los precios, sí genera un cuello en las transacciones que suele enfríar la economía. O sea la emisión no genera inflación en la medida que ésta no tiene una contraparte en validar la puja distributiva. La relación entre esto y la variación del tipo de cambio nominal, que es el principal precio de la economía, y es sin dudas inflacionario (por cuanto si aumenta el tipo de cambio y no aumentan los precios, es una ventaja de distribución para los consumidores, en detrimento del capital, que el mismo capital se encarga de corregir subiendo precios) hoy en día se maneja con las tasas de interés del BCRA. Entonces una tasa que no presione al dólar ni habilite un mayor demanda agregada (recordemos que la inversión es un componente de la demanda, que queda aplastada por las tasas, salvo que se trate de inversión extranjera, que mira otras variables vinvuladas como por ejemplo cuánto pueden hacer con la menor cantidad de dólares posibles), es aquella que chupe hacia los bonos en pesos todo intento de posicionamiento en dólares. Hoy bajó a 27,25% cosa que permite algún deslizamiento en el precio del dólar, esa tasa debería subir, no bajar, si es que se busca bajar absolutamente la inflación.

3. Este proceso de subir tasas se debería hacer incluso más fuerte cuanto más se permitan los aumentos de tarifas. Recordemos que éstas están aumentando no sólo por la quita de subsidios sino también por aumentos de base. De esta forma, los gastos más inelásticos en tarifas se comerían todo el ingeso disponible de las familias y las empresas, sin que exista interés o capacidad en hacer otros gastos, que no sea en última instancia inversión financiera en Lebacs o similares.

4. Para que los salarios no presionen la inflación deben estar acorde a los precios actuales, en términos agregados, esto quiere decir que si las empresas deben aumentar salarios y a su vez echar una proporción equivalente de personal, sin cambiar sus costos totales, en la mirada de conjunto no existe entonces un mayor egreso de ellas en la economía, en calildad de costos, del otro lado, esto crea un efecto en la depresión de la demanda agregada, que, sumado al resto de las medidas enunciadas, impide subirlos precios.

5. Sector externo: se debe en conjunto con todo lo anterior hacer una devaluación que modere la importación de bienes y servicios gracias a la recesión generada, en lo posible achicando lo más posible el déficit comercial y alimentando con deuda toda la diferencia.. Esto crearía un salto de precios iniciales pero en conjunto con el resto de las medidas sería como una explosión que se come todo el aire que mantenía el fuego prendido. Luego de una jugada de este tipo, la deuda externa sostiene el tipo de cambio y permite importaciones en toda clase de bienes de manera de impedir inversiones que suban la demanda agregada creando presiones inflacioanarias y salariales. 


Segunda parte

Podría seguir describiendo este tipo de medidas.

Ahora lo que te propongo es que analices si el gobierno no está apuntando a algo de todo esto, por supuesto en un marco de presiones sociales y politicas que le impide los extremos.

Fijate que en todos los casos, si logré ser claro, cosa que tampoco estoy seguro, cada una de las medidas antiinflacionarias descriptas destruyen bienestar, consumo y producción a favor de sectores rentísticos o financieros. Puede haber confusión porque la inflación se destruye creando un shock de inflación que concentre la economía y mejore rentabilidad. Pero no debe perderse de vista que la inflación relaciona actores, y como tal le cabe una lectura en tanto relación social de poder. La inflación dirime poder en el capitalismo. Países con más exigencias de rentabilidad y mayor organización social con poder, son permeables a una inflación constante.

Entonces mi pregunta para vos es: ¿estás seguro que el problema es solo y nada más que bajar la inflación, no te parece que debería haber una planificación productiva para que haya una mejor coordinación entre estabilidad de precios, bienestar, distribución y producción de bienes y servicios?

En cada uno de esos 5 puntos, se puede buscar que haya promoción de inversiones en vez de destrucción de precios. No olvidemos que los precios relacionan actores sociales (más o menos organizados) que consumen con actores que venden, determinan así una relación social, y toda relación social es una relación de poder. En cada uno de esos 5 puntos en vez de otorgar poder a la parte concentrada y financiera, se puede coordinar (no atacar a nadie, coordinar a todos) un equilibrio que promueva un empate de poder con una mayor producción de bienes y servicios.

No es que sólo se busca bajar la inflación, se busca sobre todo tomar partido en esta relación de poder. Pensémoslo.

Hérnan Herrera

Hache