Bienes personales : incrementar la recaudación y garantizar el pago de la deuda externa



Bienes Personales, recursos del Fondo



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Tras la asunción de Cambiemos se procedió en 2016 a una baja general de impuestos. La misma incluyó la menor alícuota en Bienes Personales, además de la exención a quienes no habían participado en el blanqueo.

Sin embargo, el Gobierno debió, por las malas políticas de administración de la deuda externa y la fuga de capitales, acudir al Fondo Monetario Internacional, el cual desarrolló un plan para incrementar la recaudación a los fines de garantizar el déficit 0 y así poder pagar los intereses de la deuda por $593.000 millones según Presupuesto Nacional 2019.

Por eso es que en las sesiones extraordinarias de diciembre de 2018 se aprobó una nueva modificación al impuesto de Bienes Personales. En esta se incluye un mínimo no imponible de USD50.000, perjudicando una vez más a los sectores medios. Paralelamente, se incluye una exención a propietarios de tierras rurales. Además, de los datos captados en la Posición de Inversión Internacional (INDEC), se observa una fuerte diferencia con lo declarado ante AFIP, hecho que desemboca en que la actual sea una recaudación baja e ineficiente.

De hecho, aplicando las alícuotas de 2015 y tomando la riqueza offshore y gravando las tierras rurales exentas se podría recaudar 10 veces más de lo que se recaudará en 2018. Esto da cuenta de que una recaudación que recaiga sobre los verdaderamente ricos de la Argentina, permitiría aliviar la carga de este impuesto sobre la clase media e incluso incrementar la recaudación.

 El peso de los Bienes Personales
El proyecto de reforma tributaria que incrementa el impuesto a los Bienes Personales forma parte del programa del Fondo Monetario Internacional (FMI), con el objetivo de incrementar la recaudación y poder así garantizar el pago de la deuda externa. Este incremento en las alícuotas contradice las promesas originales del propio Gobierno de reducir progresivamente el tributo.
En 2016, en medio de la Ley ómnibus de Reparación Histórica y blanqueo, el oficialismo prometió dejar de cobrar Bienes Personales y reducir el tributo al 0,25%. En parte, el objetivo fue impulsar el blanqueo de capitales, pero también el Gobierno se impuso una reducción gradual de impuestos y gastos progresivos:
·         La baja de Ganancias a las empresas por la reinversión de utilidades del 35% al 25%.
·         La creación de un Mínimo No Imponible a las cargas patronales a la Seguridad Social.
·         La eliminación progresiva de las retenciones a las exportaciones en todos los rubros, y gradual en el caso de la soja.
·         La eliminación del impuesto interno a los autos de alta gama y los espumantes.
·         El ajuste por inflación para que las empresas paguen menor cantidad de Impuesto a las Ganancias.
·         La reducción del Mínimo No Imponible de Ganancias Humanas, que permitió que abonaran el impuesto 750.000 personas más que en 2015.
·         La reducción de los subsidios a la Energía y, en especial, al Transporte.
·         La suba de la tasa de interés, y, por consiguiente, del pago de intereses de la deuda pública.
Sin embargo, el Gobierno debió, por las malas políticas de administración de la deuda externa y la fuga de capitales, acudir al Fondo Monetario Internacional, el cual desarrolló un plan para incrementar la recaudación a los fines de garantizar el déficit 0 y así poder pagar los intereses de la deuda por $593.000 millones según Presupuesto Nacional 2019.[i]
El peso de la recaudación de Bienes Personales se redujo del 0,34% del PBI al 0,11% entre 2015 al 2018, mientras que, en 2019, el Presupuesto prevé un incremento al 0,14%. Es decir, si bien el Fondo pide un incremento del impuesto, el mismo no alcanza a recaudar como lo hacía en 2015.
Las trampas del nuevo impuesto de Bienes Personales
El Gobierno propuso cambiar el sistema hacia uno que incorpore alícuotas progresivas de 0,25%, 0,5% y 0,75%, bajo la siguiente escala:
Tabla N°1: Alícuotas según nivel de riqueza Proyecto de Cambiemos.

Mínimo
Máximo
Alícuota
2.000.000
5.000.000
0,25%
5.000.000
20.000.000
0,50%
20.000.000

0,75%
Fuente: Elaboración propia en base a Proyecto de Cambiemos.
El Mínimo No Imponible pasa a ser US$50.000, mientras que el contribuyente es considerado “altamente rico” por tener US$500.000 de riqueza. En rigor, implica una enorme carga contributiva para sectores ahorristas de clase media.
Si bien es progresivo que se recuperen las alícuotas crecientes de Impuesto a los Bienes personales, existen ciertas exenciones que llaman la atención.
El caso de la “casa-habitación” es sumamente llamativo: se propone que se pueda deducir del pago de Bienes Personales la casa habitada por el propietario, por un monto de hasta US$18.000.000, el equivalente a US$486.000. Es evidente que en gran parte del país una vivienda de ese monto es de alto valor y amerita el pago del tributo. Por otro lado, se omite que la casa sea “única”, por lo que los rentistas inmobiliarios que viven del alquiler de muchas viviendas (y que por lo tanto puede pagar el impuesto), podrá eximir su casa particular.

La propiedad rural
Un dato notable es que se eximió del pago a toda la tierra libre de producción, que anteriormente debía tributar. Es decir, los rentistas inmobiliarios y de la tierra y los especuladores tendrán ventajas por sobre la clase media (la cual tributa por la propiedad inmobiliaria, esté ocupada o no). Asimismo, se privilegia a los titulares de vivienda, mientras que los que ahorran para acceder a la misma, se ven perjudicados.

Una propuesta alternativa
Por una recaudación eficiente
Es sumamente llamativa la diferencia entre los bienes radicados en el exterior que actualmente tributan (US$63.000 millones declarados ante AFIP) respecto a los datos disponibles en el INDEC. En la página del Instituto se puede acceder a la Posición de Inversión Internacional, donde es posible observar que el sector privado argentino posee USD 240.000 millones.
Vale destacar que no estamos hablando de estimaciones privadas de riqueza de argentinos en el exterior, las cuales duplican lo publicado por el INDEC. Las cifras son oficiales y están al alcance de cualquier organismo público
De recaudar sobre lo declarado en el INDEC, la AFIP debería haber incrementado sus ingresos en 2018 por $16.417 millones.
Asimismo, de aplicarse las alícuotas del proyecto de Cambiemos, la recaudación en concepto de bienes radicados en el exterior debería alcanzar los $45.600 millones de pesos anuales, $32.835 millones más.
Resulta vital gravar a quien corresponda con la información disponible por el Estado, antes de avanzar en la confección de impuestos regresivos o ajustes fiscales.

La propiedad
Parece importante incorporar a la propiedad rural en el impuesto. A pesar de que tal gravamen puede implicar una doble imposición, dado que se superpone con impuestos provinciales, la absoluta ineficiencia demostrada por los gobiernos regionales al momento de recaudar impone la necesidad de avanzar sobre este tipo de propiedades que parecen encontrarse al margen de la imposición fiscal. Por ejemplo, la Provincia de Buenos Aires hoy recauda 6.933 millones anuales por el impuesto inmobiliario rural (estimado dada la recaudación a septiembre de 2018). Sin embargo, tomando la cantidad de hectáreas productivas del Censo Agropecuario de 2002 a un precio promedio de USD 6.000 cada una (sumamente conservadora), la recaudación de Bienes Personales alcanzaría los 44.000 millones de pesos. Puede observarse que la diferencia es más que significativa.
Si estimamos situaciones similares en el resto de las provincias, podemos estimar que los Estados dejan de recaudar un monto cercano a los $98.000 millones[ii] anuales.
Una opción posible, a fin de evitar la doble imposición, sería la posibilidad de descontar del pago del impuesto nacional lo abonado en concepto de impuesto provincial.

Las alícuotas y la vivienda ociosa
En base a los datos de AFIP para 2017 y actualizados por inflación, elaboramos una propuesta de reforma al Impuesto a los Bienes Personales, que reduce las asimetrías entre propietarios o no de su vivienda, y que permite que la recaudación sea más progresiva (pagan más lo que más tienen). Se basa en un Mínimo No Imponible de $10.000.000 (US$270.000 aproximadamente), sin excepción de la vivienda, y se recuperan las alícuotas de 2015 de 0,75%, 1% y 1,25%. También incluye la diferencia entre la potencial recaudación por bienes personales y lo que tributa tal propiedad por el impuesto inmobiliario rural a las provincias. A su vez, se establece una alícuota del doble para:
·         La vivienda ociosa: existen 185.000 propiedades ociosas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el 13% del total, lo cual permitiría recaudar un extra de $15.000 millones.
·         Los bienes personales radicados en el exterior.

Tabla N°2: Alícuotas de Bienes Personales, propuesta PE.

Mínimo
Máximo
Bienes comunes
Bienes Especiales
10.000.000
18.000.000
0,75%
1,50%
18.000.000
55.000.000
1,00%
2,00%
55.000.000

1,25%
2,50%
Fuente: Elaboración propia.
Con esta propuesta, se podría recaudar aproximadamente más de 7,5 veces lo recaudado con los proyectos del Ejecutivo ($218.000 millones contra $29.000 millones). A su vez, es importante poder recaudar mejor para poder recaudar en base a la riqueza de los argentinos en el exterior.

Una síntesis
A continuación, presentamos un cuadro resumen con todos los escenarios planteados.
Si el gobierno incorpora la propiedad rural en bienes personales, y se decide a recaudar de forma eficiente, el incremento de la recaudación respecto a su proyecto podría alcanzar los $129.960 millones. Ello sería suficiente para pagarle un bono anual de $22.800 a los jubilados y pensionados.

Por otro lado, con nuestro proyecto, el aumento de la recaudación sería de $359.401, siendo suficiente para otorgarle a jubilados, pensionados y beneficiarios de asignaciones familiares un bono anual de $21.780.




[i] Es de destacar que Argentina no solo tiene que pagar los intereses de la deuda nacional, sino también de los títulos del Banco Central. De considerar los mismos, el número alcanzaría los $930.000 millones.  También es relevante comentar que la gravedad de la deuda argentina reside en su moneda de denominación (dólares) por lo que el equilibrio fiscal (pesos) no garantiza de ninguna manera el pago de la misma. El enfoque por el cual es necesario realizar ajustes fiscales para pagar deuda en divisas es propio del FMI y la ortodoxia, y ha demostrado históricamente ser sumamente ineficiente en términos financieros como catastrófico en términos sociales y productivos.
[ii] Notablemente la familia Blanco Villegas posee 25.000 hectáreas en Tandil. Sería una señal de seriedad que el presidente de la nación impulse medidas fiscales (como las aquí propuestas) que ayuden a las provincias a implementar mejores procesos de recaudación sobre los mismos bienes que su familia posee, y por los cuales, seguramente, paga los impuestos correspondientes.

Artemio López

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