Se sabe, los haberes jubilatorios se incrementarán en un 17,62% y alcanzará también a las pensiones. De este modo, la jubilación mínima pasará de 1.434 pesos actuales a 1.687 pesos.
Así las cosas, adicionado al incremento otorgado anteriormente en 2011 del 16,82% , el acumulado anual del 35% supera cualquier índice de inflación, oficial del 9,5%, el puñado de privados del 22%, algunas direcciones provinciales del 20% y el implícito en el PBI del 16,1%.
La ganancia en el poder adquisitivo de la jubilación mínima que cobra el 74,8% del total de beneficiarios del sistema esta por sobre los 15 puntos promedio.
Con respecto al por qué el 75% de los beneficiarios del sistema cobra la mínima, Cristina también aclaró en su discurso que la base previsonal se amplió un 45% desde mayo de 2003, por lo que la Argentina tiene la mayor cobertura de Latinoamerica en materia provisonal alcanzando al 95% de la población en edad de jubilarse.
Es esta virtual duplicación de la base de cobertura respecto a mayo del año 2003 la que explica la extensión del cobro de la jubilación mínima por parte de los beneficiarios. Se incorporaron al sistema con el haber mínimo 2,5 millones de nuevos jubilados que estaban fuera tras el experimento neoliberal que duplicó el trabajo informal e impidió realizar los aportes previsionales de ley a los ciudadanos
No hay en la extensión de la mínima sino una cuestión técnica de ampliación de la base de cobertura y no oscuras intenciones políticas del gobierno de "achatar" la piramide de haberes previsionales hambreando a nuestro viejitos para provecho de los grupos más concentrados o grupos "TANG", como suele propalar Patricia Bullrich y Vicku Rodra, sin ir más lejos.
La medida, de paso digamos, implicará un desembolso de más de 2 mil millones de pesos de la Anses, lo que supone una notable transferencia de ingresos a la base de la pirámide social, dando forma a una medida redistributiva real, efectiva, pero obviamente al ser automática e institucionalizada tras el retorno de la movilidad arrebatada cuando no por el neoliberalismo que la gusta al inundador Mauricio, resulta muy poco espectacular como para andar publicándolo en la Revista Debate, por citar un caso de publicaciòn masiva.
Con respecto al tema paritarias, la Presidenta negó la existencia de techo, aclarando que el Gobierno no fija los pisos ni los techos en las discusiones salariales. “El Estado nunca intervino fijando la pauta salarial. Siempre se estableció, como corresponde, en la discusión entre empresarios y trabajadores”.
El famoso techo se trataba de una exigencia de la UIA y otras corpo repetidas por la opo y sus loopobipistaspas depe topodopo pepelapajepe, tal como lo aclarara el matutino Clarín en su oportunidad, y no propuesta del Gobierno, desmintiendo lo también dicho por el matutino Clarín en otra oportunidad. Ps.