Las posibilidades de un cambio de manos en la intendencia siguen siendo escasas. Las razones se encuentran, en mayor medida, en la ausencia de una opción sólida desde la oposición y, en menor medida, en los aciertos de la actual gestión.
Ivoskus juega con un electorado que sufrió una pésima gestión peronista en los años 90. Ser de San Martín en aquella época era ser el hazmereír en cuanta reunión social se tocará el tema político. El San Martín de Libonatti, Camaño y Barrionuevo solo era comparable con el desconsolado peronismo de Morón que conducía Juan Carlos Rousselot. Tanto allá como acá desde hace 10 años el progresismo gobierna sin mayores sobresaltos.
Entonces, por mas gris que sea el gobierno de Ivoskus la sola mención del peronismo como opción municipal pone a mas de un vecino con los pelos de punta y se refugia en lo “mediocre pero conocido”. Ahí cosecha grandes caudales de votos el oficialismo municipal.
Los peronistas de San Martín siguen manteniendo a aquellos referentes políticos al frente del partido local. El PJ de San Martín quedo congelado en los 90, sin lograr un recambio dirigencial que convoque a la militancia y a sus simpatizantes para encarar una campaña política que no tenga como expectativa máxima un par de concejales o un poquito más. El peronismo queda por meritos propios prácticamente excluido de la pelea en las elecciones municipales.
Para empeorar el panorama del peronismo autóctono, Ivoskus viene leyendo mejor la macro política y, sin ser un kirchnerista puro, logra posicionarse como kirchnerista ante la mayoría del electorado. Estoy cansado de escuchar que me dicen “En San Martín gobierna el kirchnerismo”. Ivoskus sabe aprovechar la mejora de la imagen de Néstor, Cristina y Scioli, mucho mejor que los precandidatos que van haciendo pegatinas por nuestros barrios. (Todos sabemos que Ivoskus jugó a dos puntas en el 2009 pero al menos jugo a dos puntas porque los precandidatos que hoy son todos K en el 2009 brillaban por su absoluta ausencia).
Y si, como parece, el municipio continuará con una gestión gris después del 2011... ¿será por qué Ivoskus volvió a ganar o por qué el peronismo volvió a perder?
Veremos como sigue...