Solamente un traidor a la patria no puede observar, que el archipiélago es un lugar estratégico en la comunicación de los dos océanos, condición geopolítica, que hace irrenunciable para nosotros y para nuestros pueblos hermanos, el ejercicio de la plena soberanía.
Tal como lo mencionará el presidente Lula da Silva, es inconcebible que un país a 14000 km de distancia pretenda la soberanía y el derecho a explotar petróleo en nuestra plataforma submarina.
Solicito a Ud. se termine de expresar disculpas sobre la dirección política de la guerra, en el año ochenta y dos, ya que los genocidas que la condujeron, no son quienes están enterrados en las islas, sino nuestros hermanos, que ofrendaron su vida convencidos, que aún en esas circunstancias, debían luchar contra la política imperialista de Inglaterra.
Fueron miles de ex - combatientes que en los primeros años de esta etapa democrática, estuvieron invisibilizados y discriminados, subsistiendo de la solidaridad de nuestro pueblo, al haberlos reducido a la mendicidad. Época nefasta, que sobre la teoría de los demonios, se estructuró la negación e inutilidad de del territorio, en la llamada desmalvinización.
Ud. señalaba la política de seducción,-dispensando buen trato al gobierno de Menem-, política basada en aceptar de rodillas las imposiciones de los poderosos, argumentando la ineficacia de conflictos políticos o bélicos.
No fue de esta forma en que se construyó nuestra patria, sino enfrentando al ejército más poderoso de la tierra, para desterra la tiranía de la corona de España y lograr la autodeterminación de nuestros pueblos.
Es inadmisible que aceptemos el tratado de Lisboa y la incorporación de las islas como territorio de la Comunidad, son miles los españoles e italianos, y aún en menor grado no dejan de ser importantes las colectividades de otras nacionalidades europeas, para ejercer presión sobre esos estados.
Deseo también expresar la notable tarea realizada en la última cumbre de países latinoamericanos y las manifestaciones de los presidentes y cancilleres para con nuestro pueblo; el repudio a las acciones de Inglaterra y la pasividad de la ONU en el tema; pero a la vez ello también exige de parte nuestra, un alto nivel de conciencia sobre el derecho soberano que nos asiste.
En consideración de esas solidaridades y la integración sobre la que se avanza, es de una valía inapreciable, para todos los pueblos de nuestro continente, que se rompan relaciones políticas con la Corona de Gran Bretaña, que se tomen todos los bienes Ingleses en caución, por la sustracción de nuestros recursos naturales o daños que puedan ocasionar en el Mar Argentino, que esta medida se profundice a los países que integran el Conmowhelt en el mediano plazo, y a todos los países europeos que reconozcan como territorio de la comunidad europea, Las Islas Malvinas.
También es imprescindible que sepa que mantenemos en nuestros corazones y en nuestra actitud el legado Sanmartiniano “Cuando la Patria está en peligro, todo esta permitido, excepto no defenderla”