Fueron humanos, después de propinarles, torturas, humillaciones y vejaciones a esos hombres y mujeres, llevaron médicos, camillas y suero para “esa gente”? como los llamaban.
Recordaron en esos días las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo “ama a tu prójimo como a ti mismo” reconozco, está es una enseñanza muy difícil de llevar adelante, pero el 5ª mandamiento “no mataras” (…)
Se olvidaron de todo, como los miserables que los acompañaron y los acompañan ahora. Patti quiso ser gobernador (Menem, presidente) y aquí en San Martín tuvo muchos seguidores, hoy están con Duhalde, ¿recuerda no?
Ahora pretenden despertar compasión, piedad mostrándolo en camilla, bueno al menos, lo pueden mostrar, los que estuvieron en mano de Patti, no se pueden mostrar porque están muertos. Y están muertos porque Patti y compañía, son asesinos. Reflexionemos.
Patti tenía opciones, podría haber sido un buen cristiano, y no matar, podría haber renunciado, era joven, sano, fuerte, podría haber trabajado de muchas cosas, eligió, ser un asesino, un semidiós dueño de la vida y la muerte.
Se olvidaron que Dios existe, y esta gente tiene que vivir para ser juzgados (como ellos no permitieron a nadie que sea juzgado) vivir mucho tiempo en la cárcel y sus hijos deben ver el repudio de la sociedad… cosecharas tu siembra… porque los otros hijos, nunca pudieron ver a sus padres.
La nuevas generaciones, los jóvenes, tienen que saber, que existe el amor y la buena gente, la gente de bien, por eso, madres, abuelas e hijos de todos estos hombres y mujeres que fueron asesinados, jamás los atacaron, ni hicieron justicia por mano propia, porque eso hubiera sido venganza, por eso siempre esperaron a la justicia, siempre.
Esperaron que la justicia, tomara el lugar de Dios en la tierra.
No mataras.
Excelente!