La cita era a las diez. Ricardo López Murphy llegó minutos antes, con paso firme. Esa mañana, 27 de julio, el termómetro de Buenos Aires registró menos de nueve grados. No le importó demasiado a Patricia Bullrich: abrigada lo suficiente, su preocupación no fue el frío sino las novedades que le regalaba su Blackberry. Detrás de ella, otros políticos traspasaron la puerta del principal auditorio de la Sociedad Rural. Primero, los senadores Adolfo Rodríguez Saá y Gerardo Morales. Después, los diputados Federico Pinedo, Margarita Stolbizer, Oscar Aguad y Alfredo Olmedo. En medio de los saludos de ocasión, se sumaron otros tres legisladores: Felipe Solá, Fernando Iglesias y Adrián Pérez. No compartieron demasiado tiempo. El primero se unió en charla con el periodista Joaquín Morales Solá, invitado como moderador. La música sonaba fuerte: las canciones de “la Sole”, de Arequito, entretuvieron a los convocados desde los parlantes, a la espera del comienzo. Hubo, claro, una entrada triunfal: con los expositores ya ubicados en una mesa rectangular y el público chacarero en sus butacas, Elisa Carrió apareció justo para subir al escenario y abrir el debate sobre retenciones, con la excusa de la inminente caducidad de las facultades delegadas. La procesión arengada por Hugo Biolcati había llegado a destino.
El Diccionario de la Real Academia Española ofrece cuatro formas para definir la acción de peregrinar. Ninguna demasiado diferente de la otra. Una apunta a “ir en romería a un santuario por devoción o por voto” y otra sintetiza: “Andar de un lugar a otro buscando o resolviendo algo”. Entre esos casilleros, se ubicó el pasado martes la oposición, a poco más de dos años del voto no positivo de Julio Cobos y con un sector agrario que exhibe cifras récord. Del Congreso a la Rural, los representantes del radicalismo, la Coalición Cívica, el Peronismo Federal, el Pro y el GEN se encomendaron a la Mesa de Enlace para tratar de combatir al mal K. Y en el santuario que cobijó las políticas más reaccionarias de la historia argentina.
Desde allí, Biolcati se quejó por “un nivel de retenciones imposible de sostener” y afirmó que “es evidente que a los dirigentes de las entidades del campo se los está excluyendo del Plan Agroalimentario, mientras el Gobierno invita a otras cámaras a discutir”.
Pero los números no acompañan sus quejas. A modo de ayuda memoria, algunos datos:
- La Bolsa de Cereales de Rosario pronosticó que este año la cosecha de soja ascenderá a 55 millones de toneladas. Es decir, aumentará 23,5 millones de toneladas respecto de la campaña pasada, o sea, un 76 por ciento de incremento.
- En junio, los productos primarios impulsaron la entrada de dólares. Y de los 1.905 millones de dólares exportados, la mayor parte provino de la colocación de porotos de soja.
- El sector vitivinícola recibirá 54 millones de pesos para proyectos de inversión, en el marco del Programa de Asistencia a la Cadena Vitivinícola.
- Los tambos se recuperaron de la mano del repunte de precios a nivel internacional. Se estima que la producción lechera de este año permitirá abastecer plenamente al mercado interno, con 10.300 millones de litros.
- Según el informe de Estimaciones Agrícolas Mensuales del Ministerio de Agricultura, la campaña de trigo a junio se ubicó alrededor de los 4,4 millones de hectáreas sembradas. Así, la perspectiva 2010 duplica la del año anterior, que se colocó en 7,5 millones de toneladas.
- La Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola informó que, entre 2008 y la actualidad, el precio del novillo para faena se duplicó hasta los 6,20 pesos, mientras que el valor del ternero creció 145 por ciento, superando los 8 pesos por kilo.
Fuente: Veintitrés
Creen que un gobierno desea confrontar con sectores productores agropecuarios con el sólo fin de perder votos con el electorado .No sres. no es un conflicto es la presencia del estado tratando de acordar con este sector para reformular la redistribución de ganancias tambien el desarrollo imnovando de la productividad .Es comprensible que el sector exportador o productor defienda sus intereses y si no hay acuerdo es que la politización del diálogo no baja decibeles. Cuanto mas ausente este la solución de este conflicto mas negativo resulta para el gobierno asi que decir que la nación no desea dialogar es un muy buena negocio para ciertos dirigente opositores no digo los dirigente agropecuarios sino dirigentes opositores