La coincidencia puede ser asombrosa pero a todos les agarró el apuro por esa definición concurriendo con la urgencia de Clarín que ya está harto del boludeo y mandó patear al arco una vez obtenida la decisión de Macri de correr por la Nación, a pesar de venir flojo en el armado nacional y ahora parece encarar la desratización duhaldista II una vez que el hombre de Banfield, a quien los analistas políticos de la corneta lo ubican en el 4to lugar cómodo en Lomas, ya no les sirve para operarlo a Mauricio.
Los tres de la imagen de más arriba han coincidido en pronosticar que Cristina no se va a presentar en las presidenciales de octubre y en su lugar iría Daniel Scioli como uno podría leer en cualquier análisis de, digamos, Rosendo Fraga o Morales Solá que desbordan wishful thinking.
Tanto Carrió aca como Pino Solanas aca coinciden en un diagnóstico: "No creo que sea candidata porque no se va a enfrentar una derrota".
Es lógico ese argumento en candidatos opositores que todas las encuestas los ubican peleando muy de lejos las presidenciales, aunque resulta bastante pretencioso que pretendan hablar de la candidata del frente que va primero en todas las encuestas. Quizás tendrían que competir entre ellos a ver si pueden despegarse del pelotón, pero no habría medio que les de pelota por la escasa relevancia de tal pelea, además de las necesidades del monopolio de las que hablamos más arriba.
El caso de Massa es diferente porque se encuentra en el campo del oficialismo y no da una certeza sino que duda "de la voluntad de Cristina de presentarse en las presidenciales", como que no la ve según le dijo a la agencia DyN de Clarín. Massa aún anda recuperándose de las filtraciones de Wikileaks y necesita ganar presencia en los medios, ahora es curiosa la coincidencia en sus apreciaciones con dos candidatos opositores y con todo lo publicado durante el período en el que el establishment se jugaba a "la operación despegue" de Scioli para competir en el plano nacional. Ninguno de los tres es un comentarista de la actualidad y sus dichos están en linea con un objetivo político que puede ser particular en cada caso pero concurrente en el deseo de empujar una definición o instalar la duda mientras el oficialismo quiere manejar sus tiempos.
Contra estos pronósticos podemos decir por ejemplo que Cristina le va a poner el cuerpo a las elecciones provinciales que comienzan el 13 de marzo en Catamarca y siguen el 20 en Chubut apoyando a los candidatos que lleven adelante las banderas del oficialismo. Y a pesar que quizás aún no haya una definición oficial acerca de su candidatura quien no ve en eso una acción en dirección de seguir peleando el 2011 y más allá es porque quiere mirar otro canal.