El Lobo miente al decir que hay que superar las diferencias ideológicas porque en rigor no las hay, ni las hubo nunca entre el duhaldismo y la conducción del radicalismo de las últimas décadas.
Piensan lo mismo en todo.
No está mal escuchar lo que dicen dirigentes como Aguad. En un punto, el espectro opositor tenderá indefectiblemente a unificarse para dar batalla en la segunda vuelta y nada está garantizado.
Nadie está en condiciones de asegurar que Cristina gana cómoda en primera vuelta.