Acto seguido especula con el futuro del gobernador bonaerense: “¿Y Scioli? Sería invitado, otra vez, a integrar el binomio presidencial. Por ese laberinto político circula el actual gobernador. Tal vez la desesperación lo indujo la semana pasada a disparar una frase reservada a los ultras. ‘La lealtad y la confianza con los Kirchner es inquebrantable’, proclamó”.
Según la hipótesis de Van der Kooy, “la posible candidatura de Cristina en Buenos Aires tendría dos razones: apuntalar el proyecto presidencial de Kirchner; y cubrir una retirada ante una eventual derrota que no fuera catástrofe. El ex presidente conservaría un territorio que le serviría para disciplinar al kirchnerismo e intentar erigirse en jefe de la oposición. Todo eso resultaría imposible si Cristina fuera derivada al Congreso. Otro peronista ganador en Buenos Aires, con una derrota nacional, condenaría a Kirchner al ostracismo.”
Sobre el peronismo disidente, que se reunió esta semana en la casa de su jefe Magnetto, hecho sobre el que no dice una palabra, asegura que “las pretensiones de todos ellos, sin embargo, encuentra una frontera. Difícilmente alguno pueda prosperar en el terreno electoral sin la sociedad con los demás.”
Y se pregunta sobre “¿qué sería de Macri sin el soporte del peronismo disidente? ¿Qué sería de ese peronismo sin las caras nuevas que representan Macri o De Narváez? La indefinición es el cuadro de esta hora, aunque todavía falte mucho.”
La Nación, en cambio, apuesta a un candidato aún más extraño: el senador radical Ernesto Sanz. Escribe Joaquín Morales Solá: “Los peronistas llevan casi diez años en el poder. La sociedad quiere cambiar ya hasta el estilo y los colores. El radicalismo sólo necesita ofrecer lo mejor que tiene para ser gobierno, dedujo uno de aquellos empresarios. El problema de esos hombres de negocios es que ven falencias políticas o de gobernabilidad tanto en Julio Cobos como en Ricardo Alfonsín.
¿Quién, entonces, en lugar de ellos? El candidato surge casi por unanimidad: el senador Ernesto Sanz, actual presidente del radicalismo. El conflicto de Sanz es que la mayoría de los argentinos no lo conoce. La estructura del radicalismo podría ponerlo en carrera con sólo proponérselo, asegura aquel empresario. Es cierto, pero antes debería abandonar en el camino a dos figuras que ya cuentan con un alto consenso social, como lo son Cobos y Alfonsín. ¿Está el radicalismo dispuesto a hacer eso? Difícil, casi imposible, por ahora.”
Horacio Verbitsky, en Página/12, analiza “la ofensiva de las corporaciones y su brazo político”, y con el título “Están en casa”, explica que “lejos de un avenimiento, la confrontación entre Clarín y el gobierno crece en intensidad. Está en juego la relación entre el Estado y los intereses particulares. CFK los llama, como antes lo hizo Alfonsín, las corporaciones. La novedad es que lejos de ocultarse ahora se regodean en la exhibición de su brazo político. Disciplinarlas en beneficio del interés general requiere organización política y altos niveles de ejemplaridad.”
Ya en el primer párrafo da las pistas sobre el contenido de su nota: “En las últimas semanas, reiteradas versiones describían un acercamiento entre el ex presidente Néstor Kirchner y el presidente y CEO del Grupo Clarín, Héctor Horacio Magnetto, para acordar una tregua en algunos temas. A principios de este año la presidente CFK había revelado las sobremesas con Magnetto en Olivos. En respuesta a una nota, según la cual se adjudicaría a ‘empresas amigas’ del gobierno una obra hidroeléctrica, dijo que ninguno de los empresarios que participaban en esa licitación compartió la mesa presidencial, como sí lo hizo Magnetto ‘no menos de 10 o 12 veces’ durante la gestión del presidente Kirchner, a instancias del entonces jefe de Gabinete, Alberto Fernández. ¿Qué será entonces, ultra amigo?. Por eso la versión podía circular: si entonces se encontraban sin que tomara estado público, ¿por qué no podrían hacerlo ahora?”
por fin puedo comentar algo sobre este gris periodista y su compañero de equipo que lastima que dan estos pobres tipos que se prepararon en el periodismo para burlarse de los opositores de clarin son un asco, cuando levantan ese programa lapidario y el pinocho que sea magneto y la bruja de noble
ES TAN POBRE EL COMENTARIO DE VAN DER KOY, QUE POR LA EDAD QUE TIENE TENGO QUE IMAGINAR QUE EL TITULO DE PERIODISTA LO COMPRO COMO SE HACIA HACE ALGUNOS AÑOS, PORQUE DA LA IMPRESION QUE VIVE EN OTRA GALAXIA, NO TIENE IDEA DE LO QUE DICE Y HACE EN CUANTO PROGRAMA HAY Y EN LA REVISTA DE ROSARIO, QUE LO UNICO QUE HACE ES LEER UN GUION QUE LE DA MAGNETO DA PENA VER COMO SE REBAJA ALGUIEN QUE QUIERE PARECER UN PERIODISTA.
Cristina en la Provincia, es demasiado, salvo que lleven de vicepresidente a Sergio Massa.