"Se alegran porque sacaron un diez por ciento, queda claro que no querían ganar", le apuntó Alfonsín, que confesó que él estaba "preocupado por haber sacado el 12%" porque sí busca el triunfo.
Además consideró "un destrato y una desconsideración" los dichos de Binner sobre que la UCR era un partido "del siglo pasado", y le recordó que el Frente Progresista de Santa Fe no hubiera ganado ni podría gobernar sin el aporte del radicalismo provincial y todos sus intendentes.
En cambio, Alfonsín tuvo palabras de comprensión para su socio bonaerense Francisco de Narváez y su plan de convertirse también en candidato a gobernador del peronista disidente Alberto Rodríguez Saá.
"Nosotros estamos de acuerdo en que voten a nuestros candidatos, y nuestro candidato en la provincia es él [por De Narváez]", cerró ayer Alfonsín esa discusión. Cerca de él explicaron que no sólo su electorado y el de Rodríguez Saá son muy diferentes, sino que más votos para De Narváez redundarían en un mejor desempeño de los candidatos radicales en el distrito.
En medio de estas cuestiones internas, Alfonsín retomó ayer la campaña presidencial después de unos días de descanso. Ante unos 40 dirigentes y con la pintoresca estación Villa del Parque del Ferrocarril San Martín como telón de fondo, presentó su plan ferroviario, una propuesta para mejorar el transporte de cargas y de pasajeros en un plazo de ocho años.
Tren independiente
"Vamos a mejorar el tren independientemente de los sectores que tengamos que enfrentar", dijo Alfonsín en referencia al líder del gremio de camioneros, Hugo Moyano, aunque no lo mencionó directamente.
El candidato radical enumeró los beneficios logísticos, energéticos y medioambientales de usar el tren, y prometió pasar del 4% del total del transporte de cargas que hoy representa, al 20%. "Esto se podría haber hecho, pero no existió una visión estratégica, como tampoco la decisión política de enfrentar a los intereses [que se oponen al tren]", le apuntó al Gobierno.
A su lado, su candidato a vicepresidente, Javier González Fraga, aportó los números del plan, que supondría una inversión total de 18.000 millones de dólares. "Un gasto anual del 0,4% del PBI, mientras que hoy se destina el 5% a subsidios", comparó el economista.
Como parte de su estrategia de darles visibilidad a sus propuestas de gobierno, Alfonsín hará presentaciones similares sobre otros diez temas que considera claves para el país.
(lanacion)