En el texto, en el ánimo de mandar un elogio, confunde dos de las tres banderas históricas del peronismo bien diferentes entre sí hacendo una identidad entre ellas, tema ideológico del cual no nos vamos a ocupar sino de la asombrosa transformación del intendente "crítico" que en lugar de mandar fruta hacia el Gobierno Nacional como lo venía haciendo en tiempos de números flojos, ahora pega la voltereta en el aire y le agarró el fervor que uno hubiera esperado cuando habia que bancar los trapos.
La dependencia de Bruera hacia las encuestas es total, ahora que le dan bien a Cristina manda está. Mañana quien sabe, puede mandar a repartir las boletas cortadas junto con la de quien mida mejor en la ciudad a ver si meten la de él en la urna sea quien sea.
Nada de lo que decimos es desconocido por los platenses, solo que ante la nueva voltereta avisamos que tenemos memoria.