Este Sr. Olmedo de Salta, se paseo por los canales de televisión, hablando de trabajo, de ejemplos que le da a su hijo, de la cultura del trabajo, que sin vergüenza!!! Resulta que es un ladrón, simplemente hijo de un ladrón, amigo de Macri, otro hijo glorioso, de Duhalde paladín de la justicia, para pensar…
Que sentirán los que cuestionan todo, todo el tiempo, cuando ven estas cosas ¿no? Que dirá la Sra. Legrand, que los recibe en su mesa, y les pregunta, con tanto interés, sobre el país, se sentirán tontos, los grandes periodistas, por haberle dado tanto espacio a estos mentirosos, para pensar…
No hay peor ciego que el que no quiera ver, reza el dicho, y a esta altura de las cosas es evidente, que no les conviene ver, deberían reconocer, errores, deberían comparar resultados, debelarían mirarse al espejo y decirse, ¿que estoy haciendo? Este payaso de campera amarilla, que hace delante de mí?
Sin embargo ni siquiera se preguntan ¿de dónde salió?
No podemos esperar nada de Duhalde, hace treinta años lo conocemos, ya sabemos que hizo en la Provincia de Buenos Aires, ya sabemos que hizo con Menem, ¿Por qué debería cambiar? Si así le fue bárbaro, a él, claro.
Con esto quiero decir, lo de siempre, somos nosotros los que podemos decir basta, basta de estos hipócritas, somos nosotros los únicos, que podemos darle un portazo en la cara a todos estos, nadie más, solo nosotros podemos decirles, no los queremos más, Ni a Duhalde, Ni a los sindicalistas como Venegas o Barrionuevo, Ni a los mediocres como Olmedo, que tienen plata porque su padre es un ladrón, Ni a Macri que es un irresponsable.
Solo nosotros, somos tan soberanos como para decirles a estos “genios de la humanidad” gracias, no los necesitamos más, ya hicieron bastante, mal.
Estos señores, los otros, advenedizos, oportunistas, los camaleones, a todos, solo nosotros, los argentinos que trabajamos honestamente todos los días, solo nosotros, con nuestro voto consciente podemos decirles, No, gracias, vuelvan a sus casas, y esperen que les llegue la justicia.