En la edición del Domingo 16 de marzo de 2008 el diario La Nación titulaba: Sobrina de Rogelio Frigerio, Mercedes Marcó del Pont, hoy directora del Banco Nación, fue militante desarrollista, (…) opositora a las políticas de Cavallo en los años 90. El establishment le critica su defensa del rol del Estado en la economía… La importancia de la elección de Marcó del Pont en un puesto de significancia tal como es el que desarrollaría en el BCRA puede resumirse en las críticas que en su momento hacía, como describe el diario La Nación, el establishment. Por otra parte, su oposición a las políticas de Menem-Cavallo coherentes con su formación como economista y su posición ideológica le vale el apoyo del grupo Fénix quien no duda en avalar a quien: “contrasta con conducciones anteriores que; a través de la "tablita", la convertibilidad y otras políticas; subordinaron la gestión monetaria a la especulación financiera, endeudaron al país hasta el limite de la insolvencia, y desmantelaron el poder administrador del sector público, del que el Banco Central es un instrumento fundamental".Desde este espacio no dudamos: si apoya el “grupo Fénix” y ataca el establishment, es una de las decisiones mas acertadas de la presidenta, y, una manera de salir de la crisis por “izquierda”, profundizando el modelo distributivo.
La actitud de la denominada oposición frente a la economista demuestra una crisis que troca toda fundamentación racional en silencio. La afasia operada en el Senado frente a del Pont es el silencio vergonzoso de los ignorantes, de los que creen estar mas alla de toda duda. “Ya está elaborado el dictamen” argumentaros para explicar la ausencia de preguntas, a la hora de aprobar el pliego y aceptar o no la designación de la funcionaria. La oposición ha elegido su pitonisa, lo quieran o no, son Ícaro. Elisa Carrió brilla en el centro, giran alrededor.
No hay duda de que la razón se recompone ante un solo gesto, la sospecha, la duda, de una o dos personas: Roxana Latorre y María Bongiorno, Senadoras del conglomerado de la sinrazón, frenaron los aires de inquisición: "Yo no vine al Senado para que me conduzca Carrió" expresó Latorre y los Senadores de la oposición no dieron quórum, no solo se quedaron sin palabras sino que también quitaron el cuerpo.
Fuente: Agora a Diario