El diario mitrista también le dedica a Massera una columna a cargo de Joaquín Morales Solá: “Ambición sin medida”, donde tras sus artes infames y sucesos luctuosos que lo tuvieron como protagonista, se aprovecha la ocasión para pegarle elípticamente al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y, de paso, tratar de salvar el pellejo ante la historia; el propio y el de Clarín y La Nación.
Es sabido: periodista y empresa contratante jamás dan puntada sin hilo, por eso Morales Solá hace referencia a Papel Prensa: Massera “nunca quiso que el Estado autorizara la compra de esa empresa a la familia Graiver por parte de los diarios La Nación, Clarín y La Razón. Consideraba que el gobierno militar debía hacerse cargo de esa empresa productora de papel para diarios, porque de esa manera intervendría en la distribución del principal insumo de los medios gráficos. Era la forma ideal de controlar lo que quedaba, muy condicionado por cierto, del periodismo independiente en el país”.
Oh, casualidad, Massera y el actual gobierno coincidirían –según Morales Solá- en algo sensible a los multimedios: el “control” del papel para diarios para “controlar” al “periodismo independiente”: los mismísimos Clarín y La Nación. Sin embargo, fue la dictadura de Massera, Videla y Agosti la que otorgó graciosa y casi gratuitamente PP a esos diarios para controlar, conjuntamente, lo poco que quedaba entonces del verdadero periodismo independiente.
Párrafo seguido, Morales Solá asegura que “dos figuras periodísticas de esa época, extrañamente acusadas ahora por el gobierno kirchnerista, debieron vivir un largo período bajo amenaza de muerte”. ¿A quién se refiere? ¿A los periodistas secuestrados-desaparecidos, los que sufrieron cárcel y tortura, a quienes debieron exiliarse? No: “La guillotina de la brutal amenaza, que en esos tiempos podía terminar abruptamente con la vida de cualquiera –dice el hombre en el penúltimo párrafo de su columna-, cayó sobre las máximas autoridades de La Nación y de Clarín”.
Parece, según Morales Solá, que Ernestina Herrera de Noble y los Mitre vivieron la dictadura genocida “bajo amenaza de muerte” y que, en esas condiciones, sólo así, se habrían visto forzados a apropiarse de Papel Prensa. Pobres…
(DR)