Lo cierto es que desde la última gran división de la Argentina entre asesinos y no asesinos (dictadura 1976-1982) la sociedad no vivió como en este tiempo el amor-odio que despiertan los Kirchner. ¿Por qué? Ni Menem logro este odio, mucho menos este amor.
Hay pocos indiferentes, es que vivimos tiempos de cambios profundos, no nuevos, se han intentado en otras épocas, se lograron y luego se truncaron.
El escenario se repite, y el odio, también, ya estaban en veredas diferentes Juan D. Perón y Federico Pinedo (el abuelo) los asuntos, también se repiten, los dos modelos de país, se repiten.
Sería maravilloso tener presente los costos, las tristezas, el llanto que causo ese odio desmedido, además, los que odian, no aprendieron que la muerte no mata nada, creyeron que la muerte de Evita, la acababa, su fanatismo y su lucha están más viva que nunca, creyeron los dueños del odio, que matando a treinta mil jóvenes (30.000) se terminaba ¿Qué? Otra vez, porque Dios existe, y el amor también, los jóvenes cantan, gritan, están en la calle, ¿los van a matar otra vez?
El odio está muy arraigado en la “derechita” argentina, se ponen locos, cuando se intenta repartir un poco más de plata entre más gente, si, es así, no hay grandes pensamientos, es plata, lo que no quieren repartir, por interés mataron, y matarían otra vez.
Por eso le deseaban la muerte a Eva Perón, a una mujer de treinta y tres años, ellos tan católicos, tan cristianos, tan humanos, y ahora, no nos engañemos, les encantaría, que a los Kirchner les pase lo mismo.
El odio es visceral, pero, las antipatías violentas, siempre son sospechosas ¿no?
Señores, el país somos todos, unos quieren un país liberal el modelo de Martínez de Hoz, Grondona, Macri, Duhalde, Pinedo, etc. Y otros, otro modelo de país, con otras voces, las de Ricardo Forster, Milagro Salas, CGT, Abuelas, Anses, Kirchner etc.
Porque los que siempre jugaron de moderaditos, Joaquín Morales Solá, Magdalena Ruiz Guiñazu, Bonelli, Nelson Castro, están tan desaforados desde sus columnas periodísticas, desando muertes y caídas de gobierno, ya sé que tampoco es nuevo, si, también sé, que es por dinero. Bueno, desde este humilde espacio le regalamos está frase.
“Donde haya odio yo ponga amor, donde haya error yo ponga tu verdad”, San Agustín.
Lo mio no es odio.....es RABIA ,DONDE HAY RABIA HAY MEMORIA. donde hay memoria no te vuelven a cagar.