Orlando Gallo, ex juez federal durante la dictadura, Norberto Quantin. Orlando Gallo, ex juez federal durante la dictadura, Gustavo y Horacio Tomás Liendo, hijos del ministro de Trabajo de la dictadura, involucrados en el escándalo de la quiebra del Banco Comercial de La Plata, José Ignacio Garona fue juez y camarista de San Isidro.
Bernardo José Menéndez, firma como abogado, pero es un coronel del Ejército que actuó como subsecretario de interior con Galtieri, Ricardo, Daniel y Marcelo Saint Jean, Lucas J. Lennon, interventor en la Universidad Nacional de Buenos Aires, ministro de Justicia y luego defensor del último dictador, Benito Bignone, ya condenado. Miembro de la Corporación, Guillermo Walter Klein, fue segundo de Martínez de Hoz en el ministerio de Economía. Por la puerta y la escalera de servicio escaparon los hijos de Martínez de Hoz y Mariano Grondona con dos valijas cargadas de documentación. Edgardo Frola, fue subsecretario de Asuntos Institucionales de la provincia de Buenos Aires. Otro de los agradecidos por Camps en el mismo libro. Frola también fue abogado defensor del ex general Roberto Viola, del jefe carapintada Aldo Rico y de los comisarios secuestradores y torturadores Samuel Miara y Luis Patti. Alberto Rodríguez Varela, Emilio Daireaux, fue uno de los miembros de la intervención militar en la Corte Suprema de Justicia a partir del golpe de 1976.
Esa es la justicia que añora el grupo de presión.
Estos buenos muchachos forman la “Asociación de Abogados por la Justicia y la concordia” sería bueno no olvidar estos nombres, y si lo que dice el refrán “la rama nunca cae lejos del árbol” es verdad, ojo con los hijos de estos nombres, también.