El uranio empobrecido es el producto de desecho del proceso de enriquecimiento de uranio. Se utiliza en las armas y reactores nucleares. Debido a que es una sustancia muy pesada, 1,7 veces más densa que el plomo, es muy valorada en el ejército por su capacidad para atravesar vehículos blindados y edificios. Cuando un arma que lleva una punta de uranio empobrecido golpea un objeto sólido, como una parte de un tanque, penetra a través de él y después explota formando una nube candente de vapor. El vapor se asienta como polvo, un polvo que no solo es venenoso, sino también radioactivo.
Un misil con uranio empobrecido cuando impacta se quema a 10 000ºC. Cuando alcanza un objetivo, el 30 % se fragmenta en metralla. El 70 % restante se evapora en tres óxidos altamente tóxicos, incluido el óxido de uranio. Este polvo negro permanece suspendido en el aire, y dependiendo del viento y de la climatología, pueden viajar a grandes distancias. Si ustedes piensan que Irak y Libia están muy lejos, recuerden que la radiación de Chernobyl llegó hasta Gales.
Ese uranio empobrecido inhalado puede causar daños renales, cánceres de pulmón y huesos, trastornos en la piel, trastornos neurocognitivos, daños cromosómicos, síndromes de inmunodeficiencia y extrañas enfermedades renales e intestinales.
Las mujeres embarazadas que se ven expuestas al uranio empobrecido pueden dar a luz a bebés con defectos genéticos. Una vez que el polvo se vaporiza, no cabe esperar que el problema pueda desaparecer pronto.
Para tener una idea, en el ataque de la operación "conmoción y pavor" contra Irak, se arrojaron, solo sobre Bagdad, 1 500 bombas y misiles. Al Yazeera informó que las fuerzas invasoras estadounidenses arrojaron más de "quinientas mil toneladas de munición". Y todo eso llevaba puntas de uranio empobrecido y dispararon 200 toneladas de material radioactivo contra edificios, hogares, calles y jardines de Bagdad.