Por ejemplo, la hipotética reforma constitucional que incluiría un artículo en que se decretaría que Cristina fuera eterna (y eternamente reelegida, hecho fundamental y siempre olvidado por los enemigos de las reelecciones ilimitadas: para que haya reelecciones ilimitadas un líder debe ser elegido en las urnas ilimitadas veces). De hecho, una oposición preocupada por un "Cristina 2015", es una oposición que tiró la toalla en la pelea al 2011. No hay que darles el gusto. Todavía faltan 8 meses de sopapos cruzados.
Pero el tema que nos ocupa no es exactamente ese, sino uno que se deriva de él. Mejor dicho, uno que Pino Solanas derivó de él, en una de sus excursiones a TN (en el programa progresista de Joaquín Morales Solá, ámbito ideal para expresar que el gobierno es de "re-derechas", aparte, por supuesto, de montonero revanchista).
Irreflexivamente, en un brote de espontaneidad juvenil y seguramente contagiado por el clima republicano que irradia el susodicho conductor del programa, llegó a decir, el dirigente, que no le gustaban, ya no las reelecciones para cargos ejecutivos, sino tampoco las de cargos legislativos.
Independientemente de que más de uno de los dirigentes (en un sentido muy amplio del término) que se aprestan a componer las listas de Proyecto Sur no estarían muy de acuerdo con estas afirmaciones (al menos en privado; en público cualquier contradicción es válida), o por lo menos les costaría mucho mostrar coherencia entre sus "ideas" y sus acciones, me parece que ya estamos exagerando un poco con esto del republicanismo alternador y anti-reeleccionista.
No es para tanto muchachos, que si nos ponemos tan fundamentalistas de la alternancia, en menos de 10 años no queda un argentino que no haya sido al menos por un periodo, concejal en algún municipio.
En parte, se entiende que algunos necesiten proscribir a más de la mitad de los candidatos para mojar un cargo cada tanto, pero tampoco nos pasemos de rosca. O antes, al menos, tengamos el decoro de democratizar al interior de las fuerzas políticas, para que ningún "dirigente" se perpetúe al frente de una misma fuerza (o de las varias que vaya creando con el correr de los años).
Nour: no es anti-democrática la posibilidad de reelección ilimitada. En Europa tienen sistemas diferentes al nuestro donde se puede estar al frente del Gobierno ilimitadamente y nadie se espanta ni acusa a Inglaterra o España de anti-democráticos. Saludos!
Antes de la Sra. Cristina Fernández de Krichner ya Hugo Chávez de Venezuela reformó la constitución para que se permita ser reelegido indefinidamente. Esto es muy antidemocrático en todo sentido. Un período de 4 años con una posible reelección más, sólo una vez, no está mal. El mismo comentario vale para el poder legislativo, pero sólo para un 33 por ciento de los miembros de cada bloque. Son muchos los ciudadanos que se creen capaces de desempeñar bien en esos cargos y entrar en "la historia". La constante renovación hace bien al país (y a "la provincia"). Pero "a toda mosca la gusta la miel" y eso explica todo. Antonio Nour.