¿Quienes organizan la actividad?
La actividad fue organizada por COLINA Tres de Febrero, y la impulsamos considerando que los temas relacionados con los Derechos Humanos, y puntualmente con una parte tan dolorosa de nuestra historia como es la última dictadura cívico-militar, debe ser tenida en cuenta en todo momento del año. Por eso creo que estuvo muy bien realizarla luego de haber concluido todos los eventos que giraron en torno al 24 de marzo, fecha del aniversario del golpe. En esa semana hubo muchas actividades, realmente necesarias, pero el tema debe estar vigente siempre, más allá de fechas puntuales. Para esta actividad hemos tenido el honor de contar con la presencia de Rufino Almeida y de Walter Meza, que pudieron transmitir con claridad mucho de lo que padecieron en carne propia durante aquellos años.
¿Cual es la importancia de recuperar la memoria?
Lo decían los compañeros mientras brindaban sus testimonios: no hay que olvidar el pasado si no queremos retornar a él. En la memoria está la posibilidad de construir mejores futuros, y es la memoria quien nos mantiene alertas para no permitir que lo peor del pasado regrese para estropearnos esos sueños colectivos de una sociedad más justa y solidaria. Y no son sueños imposibles, las políticas de inclusión social los convierten en realidad día tras día. Siempre decimos que falta mucho por hacer, pero sin dudas tenemos un país mucho más igualitario y menos excluyente que hace 10 años.
¿Que secuelas dejo la ultima dictadura cívico-militar en el pueblo argentino?
Esos años de plomo dejaron secuelas de todo tipo, pero siempre relacionadas con el dolor. Hay daños sembrados por aquella dictadura que todavía siguen ocurriendo. Cuando una abuela despierta por la mañana sin saber donde están los restos de su hijo, o a donde fue a parar el nieto que le robaron… ese dolor sigue presente, es una continuidad de aquellas aberraciones cometidas hace años. Cuando algunos argumentan con una ligereza que sorprende eso de “aquello ya pasó” hay que hacerles comprender lo siguiente: muchísimas abuelas, por ejemplo, perdieron a sus nietos, perdieron una parte central de sus vidas. Por ende no se les puede hablar livianamente como si hubiesen perdido una cartera o un zapato.
¿Como repercutió en el nivel de vida de los trabajadores el plan económico de la dictadura?
Aquella dictadura estuvo diseñada desde lo económico por representantes del pensamiento neoliberal, por una oligarquía relacionada con las ideas de la tristemente célebre Escuela de Chicago, escuela que tenía como gurú al nefasto Milton Friedman. Friedman, un sujeto que en la práctica resultó ser uno de los peores genocidas de las últimas décadas. La miseria planificada, la desigualdad social como eje de un sistema económico que buscaba arrebatarle al estado sus roles específicos. No fue aquél un estado ausente, como no lo fue durante el neoliberalismo de los 90, fue más exactamente un estado cómplice y policial, servil gendarme de intereses siempre alejados de lo popular. Semejante desguase de la industria nacional solo podía implementarse teniendo como proa a esa maquinaria represiva y asesina. Con una economía de esas características el trabajador pasaba a ser tan sólo un costo en la cadena de producción, y recordemos que la desocupación terminó siendo para muchos la estación terminal de aquel salvajismo mercantilista y especulativo.
Es por eso que no debemos bajo ningún concepto permitir el regreso a las fórmulas de aquellos años. Ejerciendo la memoria consolidaremos mas fácilmente nuestra soberanía política y económica, cuestión absolutamente necesaria para que nuestro pueblo pueda desarrollarse en un marco de creciente dignidad.