Leímos en Pagina 12 una lúcida defensa del diputado nacional socialista en el FpV Jorge Rivas respecto de la llamada "ley antiterrorista" acerca de la cual se han dicho infinidad de cosas desde cautos reparos por parte de referentes que apoyan en general el rumbo del Gobierno Nacional y también voces más críticas hasta tremendas estupideces en boca de quienes señalan contradicciones en el oficialismo para limar el apoyo de buena parte del arco progresista al Gobierno cuando consideran que su lugar y su representanción deben estar junto a ellos. No casualmente este es uno de los puntos fundamentales de la controvertida "Plataforma 2012" en donde los firmantes (o ahora los que quedan de ellos) ponen el acento para resaltar lo que ellos consideran falta de crítica en colectivos como Carta Abierta por ejemplo.
Vale la pena leer el artículo completo, resaltamos un par de párrafos:
"Como miembro de las comisiones de Legislación Penal y de Derechos Humanos, firmé el dictamen de mayoría en disidencia parcial y voté en el recinto la ley en general. Me parece bueno aclarar que mi disidencia parcial pasaba por cuestiones técnicas. Por ejemplo, no me parece feliz la idea de agregar una nueva agravante en la parte general del código y también me parece que el tipo penal podría ser más preciso, o menos abierto."
"De todos modos, las razones políticas, antes mencionadas, que dio el Gobierno para impulsar esta ley me parecieron atendibles. Además, para cerrar la posibilidad de que por medio de una interpretación antojadiza algún juez pretendiera torcer el verdadero objeto o espíritu de la ley, el propio Ejecutivo accedió a agregar a la primera versión del proyecto, expresamente, el siguiente concepto: “Las agravantes previstas en este artículo no se aplicarán cuando el o los hechos de que se trate tuvieren lugar en ocasión del ejercicio de derechos humanos y/o sociales o de cualquier otro derecho constitucional”. Hasta aquí la historia objetiva del trámite parlamentario, que en la Cámara de Diputados terminó dándole la media sanción al proyecto que una semana después el Senado convertiría en ley."
Una voz que hacía falta en un debate que las circunstancias políticas hicieron que no pudiese darse con la amplitud necesaria al momento de la sanción de la ley.