Debe ser bravo enfrentar a los micrófonos matinales y explicar la ensalada de alianzas, las concretas y las que ensaya y que la cosa quede clara y más ahora que en la sábana lo quiere poner de otro color como vimos en una entrada anterior.
De todas formas sigue insistiendo que su "error" fue haber terminado con la alianza Unión-PRO y por el PRO va, que en principio en muchos distritos había acordado con Eduardo Duhalde y ahora algunos dirigentes lo estarían abandonando como es el caso de San Vicente como vemos en La Tecla.
Quien no anda con vueltas es otro candidato a gobernador, Roberto Iglesias que pidió a la Justicia Electoral que le permita poner en el cuarto oscuro la boleta cortada: una parte llevando a los candidatos locales de Mendoza y la otra los nacionales incluyendo a Ricardito.
Ambos casos son similares. Si el FpV mantiene los votos a presidente del 14A ambos necesitan un colosal corte de boleta de los que voten a Cristina a su favor, mínimo del 25 % para tener alguna aspiración de gobernar sus respectivas provincias. Inclusive Iglesias fue más allá y en busca de ese voto, tuvo palabras muy elogiosas para Cristina en ocasión de su visita de ayer a su provincia:
"La visita de la Presidenta a Mendoza es muy importante y más que ya está reelecta".