La decisión es parte de un acuerdo particular entre la firma y SUTNA (el sindicato del neumático que lidera Pedro Wasiejko, dirigente de la CTA cercano a Yasky), que data de 2001.
Ámbito festeja el acontecimiento, y promueve (con la UIA) la instalación de un modelo en el cual la distribución de ganancias dependa de acuerdos particulares. Es decir, empresa por empresa.
La ventaja que le ven al asunto (ámbito y la UIA) es que tal modelo sería incompatible con la ley que promueve Moyano, a través de Recalde.
No hay forma de rebatir, sin embargo, los argumentos en favor de la legalización. Primero, porque estamos ante un derecho constitucional que se encuentra en estado de incumplimiento, y la normalización de esta situación no puede depender de acuerdos entre particulares, sino justamente de la generalización que surge de la aplicación de una ley que, aparte, promovería mecanismos de auditoría de las finanzas empresarias por los delegados de los trabajadores, cosa que limitaría la posibilidad de "dibujar" balances para "esconder" ganancias. O sea, se dificultaría el fraude.
Por eso, más allá de la gran ventaja que el SUTNA le consiguió a sus representados, y que aplaudimos con fervor, sería bueno que los compañeros progresistas de la CTA no quedaran cautivos de intereses corporativos ajenos, en la defensa del modelo UIA de distribución de ganancias, y confluyeran en el reclamo de la sanción de una ley que afecte por igual a todos los trabajadores y a todas las empresas. El camino hacia la institucionalización de los derechos de los trabajadores, hoy lo marca la reaccionaria CGT de Moyano, y es esencial para que las conquistas módicas no sean asimiladas por paradigmas ideológicos ligados a la defensa irrestricta de las ganancias empresarias.
La analogía exacta es el aguinaldo.
GRIMOLDI, TIENE ALGO QUE VER CON LOS ZAPATOS GRIMOLDI? SON MUY CAROS!