Lo primero que se me ocurrió pensar es que si la "izquierda" sigue avanzando con estas ideas, ya deben estar bastante cerca de solicitar la disolución del Estado Nacional. Medida progresista que liberaría a los trabajadores de la opresión que significa la existencia de un régimen jurídico claramente pro-capital.
Leyendo la nota (y haciendo esfuerzos por atenuar los sarcasmos) se descubre que el pedido atañe al tramo (llamémosle así) de gravados que son asalariados.
Está bien: uno puede decir que $4.800 no es una cifra que justifique el pago de ganancias, por lo cual se podría elevar (un poco) el piso, o incluso modificar los umbrales de las distintas categorías (no sin discutirlo antes desde ya). Pero pedir la inconstitucionalidad de la aplicación del gravamen sobre el salario es un exceso.
Porque, como se deriva del expediente de Papel Prensa, por ejemplo, hay "trabajadores asalariados" que capaz que cobran unas 200 luquitas mensuales.