Los invitados: Sergio Berenstein, de Poliarquía, y Hernán Charosky, de Poder ciudadano ("capítulo" argentino de Transparency International, la ONG esa que arma rankings de corrupción).
Se habló de transparencia, más precisamente de la necesidad de transparentar los procesos electorales; se habló de acceso a la información, más precisamente de la necesidad de eliminar diferenciales de información para que la distribución de la misma fuera equilibrada entre todos los participantes del proceso (distintos partidos y ciudadanos).
Después de la introducción teórica se pasó, lógicamente, a las recomendaciones de tipo práctico.
La primera, principal: sacar del ámbito del Estado la organización de los comicios en todas sus etapas, para garantizar neutralidad y equilibrio de oportunidades y condiciones.
O sea, mucha transparencia, mucha información equitativamente distribuida, y los tipos se mandaron el lobby encubierto, candidateándose como concesionarios de la organización de los comicios. Garantes de la neutralidad y la equidad (?).