Hace 48 horas, Virginia (su hija del medio, de 28 años) le dio la noticia y ayer Cobos se lo empezó a contar, eufórico, a su círculo íntimo. "¡Voy a ser abuelo! Estoy chocho", repetía.
Hacía meses que el vicepresidente estaba insistente en el tema. Cada vez que le mostraban un bebe, comentaba que no veía la hora de tener un nieto.
"Todavía puedo correr para jugar a la pelota con él", se felicitaba ayer Cobos, que a los 56 años sigue participando en maratones.
Dicen que los bebes llegan con un pan bajo el brazo, pero por las dudas el vicepresidente empezó a buscar trabajo para después del 10 de diciembre, cuando deje su cargo. (diario La Nación).
No se si será conciente del estigma que será su eterna compañia.