- Avanza el reposicionamiento del kirchnerismo en su construcción para convertirse en una opción electoral para el 2011 a pesar de los tropiezos que ha sufrido en su popularidad. Su esfuerzo lo lleva a intentar imponer el clivaje electoral de la próxima presidencial. El kirchnerismo sería uno de los polos de la opción, y el otro sería el antikirchnerismo. Pero esto podría desplazarse en sus significantes peronismo vs. antiperonismo. La oposición intentará quedarse con el primer clivaje y no con el segundo.
- Estamos ante una paradoja política: los perdedores del 28 ganan y los ganadores pierden. En tiempos postelectorales el kirchnerismo lanzó una ofensiva política cuyo epicentro fue el parlamento, que continuará en los próximos días.
- Desde una situación de evidente debilidad desde el voto no positivo de Cobos, el Gobierno intenta reagrupar fuerzas en el peronismo, sin desconocer la transversalidad en el plano de las alianzas. Pero además quiere agregar valor a su gestión con vistas a las presidenciales del 2011. En esta línea debe ser visto este acercamiento al peronismo más tradicional expresado en la conmemoración del 17 de octubre y la presencia de un histórico como Antonio Cafiero.
- En su lucha, a veces desordenada y contradictoria, el Gobierno alcanzó, en las leyes que fue obteniendo, nuevas alianzas hacia centro izquierda en el Congreso, lo que permite suponer que esto puede marcar el futuro del Parlamento que viene. Pero, mucho depende de la articulación que el kirchnerismo haga entre el P.J. y la transversalidad. Y sobre todo del cuidado que tenga en conservar y no perder aliados, como le ha venido ocurriendo desde el 2005.
- Con velocidad y una marcada diferencia en votos, se aprobó y promulgó la ley de medios de indudable trascendencia en las comunicaciones públicas. Además ya tiene media sanción el presupuesto 2010 y se avanza en la modificación de la ley de entidades financieras, cuya vigencia también nace en épocas de dictadura.
- La oposición expresó su fragmentación, y pudo corroborarse que no hubo un ganador el 28, sino una sumatoria de perdedores, lo cual corrige lo dicho en el primer párrafo.
- El oficialismo utiliza el poder al límite (a diferencia de De la Rúa), y no tiene inhibiciones en avanzar cueste lo que cueste.
- Otra jugada de su ofensiva es el proyecto de reforma política que llegará al Congreso, posiblemente, en los próximos días. Ya hemos mencionado en este blog el motivo que impulsa a Néstor Kirchner a avanzar con el modelo norteamericano de primarias abiertas.
- No obstante, los obstáculos se han incrementado a raíz de que el estilo del Gobierno coloca a los adversarios casi en el límite del enemigo, con fantasías o presunciones de operaciones de destituir al oficialismo.
- El oficialismo se ve refrendado por los números que muestran el valor de los bonos, la caída del riesgo país y la recuperación parcial de los mercados, como indicadores de una economía que está lejos de la emergencia.
- Las idas y vueltas respecto al FMI responden a lo siguiente: el oficialismo necesita normalizar su relación con el organismo multilateral para alcanzar y negociar con el Club de París. Esto se debe a que el Gobierno mantiene su posición de honrar la deuda externa. Pero no se quiere aceptar públicamente en este momento, luego de haber execrado al organismo, que estamos religándonos con él.
- Esto nos permitiría alcanzar los mercados abiertos financieros debido a que nuestro país necesita, como cualquier otro, financiarse.