Rumania, el 10 de agosto, inaugura un estadio. La idea era hacerlo en un amistoso en que la selección rumana enfrentara a la argentina. No será posible.
Porque Argentina ya no tiene técnico. Y los dirigentes consideraron (después de echar al DT) que ese partido no debía hacerse. Hay que devolver la plata que se cobró por adelantado. Y Rumania postergará la innauguración de su estadio. O la hará igual, con su selección enfrentando a otro rival. Problema rumano. A indemnizar por Argentina.
Ese tipo de partidos, por otro lado, son el único elemento preparatorio con que cuenta un DT de selección. Digamos, ya que está de moda poner de ejemplo a "los exitosos", que ningún país deja de organizarlos. Y todos los técnicos los usan para reunir a los jugadores, hablar con ellos, y sacar algunas conclusiones. A futuro.
Que se imponga la lógica resultadista en una competencia como la Copa América es aceptable. Digerible.
Pero que se la traslade a los partidos amistosos ya es un abuso.
Respecto de Batista: si bien los resultados no fueron buenos, y el equipo no rindió de acuerdo a las sobrevaluadas expectativas argentinas, podía visualizarse la posibilidad de crecer a futuro. Mejorar. Para clasificar al Mundial.
Clasificar. Porque vamos a tener que sacarnos esa costumbre de pensar en salir campeones antes de clasificar. La vida es dura, a veces.
Había conclusiones para sacar.
Messi rinde mejor en la derecha que de 9, que es Higuaín. Agüero puede jugar de wing izquierdo. Tevez no.
Di María de mediocampista, en lugar de los famosos "tres cincos". Gago o Banega pueden rendir de 8. El arquero ya está. Zabaleta puede ser el 4.
Faltaba ordenar el triángulo defensivo del 5 y los centrales. Y jugar juntos para mejorar colectivamente.
Ahora, se empieza de cero. Un DT con una idea distinta y con los tiempos que apremian.
La duda pasa por saber cuántos partidos le van a dar al nuevo DT. La suspensión del amistoso en Rumania es un indicio. Prohibido perder, parece ser el mensaje.
Igual, no hay que desesperarse.
La suerte, que es caprichosa, puede llegar a cruzar el Río de la Plata. Ahí se nos solucionarían varios problemas. Y algunos incontinentes, que toman decisiones precoces, que se deciden encima, podrán decir que fue gracias a ellos.