La semana pasada, dos chicos de la revista “La Garganta Poderosa” fueron golpeados y torturados por agentes de Prefectura que los secuestraron en Villa 21, lugar en el que viven, y los llevaron hasta un descampado lindero al Riachuelo. La organización encargada de la publicación realizó un acto para repudiar lo sucedido y el músico más convocante del rock argentino participó con una carta en la que criticó duramente al gobierno.
Una gran alarma sonó entre los diferentes sectores populares cuando se dio a conocer la noticia. Ezequiel Villanueva Moya, un chico de 15 años, e Ivan Navarro, de 18, fueron torturados por Prefectura. Primero fueron humillados por miembros de la Policía Federal que los increparon al poner en duda de si la ropa que llevaban puesta era legítimamente de ellos.
Luego fueron interceptados por tres móviles de Prefectura con cuatro uniformados que los metieron dentro del vehículo y los llevaron hasta una garita -ubicada en Osvaldo Cruz e Iguazú- donde fueron violentamente agredidos y, más tarde, a un descampado lindero al Riachuelo. 'Cuando ya había unos 10 prefectos, uno dijo que nos iban a matar, porque total nadie nos iba a reclamar', contaron en un post de Facebook de La Garganata Poderosa, entre otras torturas sufridas.
Respecto a todo esto, se solidarizó el Indio Solari, quien ya había apoyado a la revista en causas previas, y había sido entrevistado por la publicación catalogando dicho reportaje como 'el mejor que me hicieron de siempre'. Por eso, en esta ocasión, volvió a solidarizarse ya que se sospecha que el motivo de la tortura policial tiene que ver con las recurrentes denuncias que La Garganta Poderosa realiza de los aprietes que las fuerzas de seguridad realizan en los barrios a los vecinos más jóvenes.

'Cuidado. Hay que tener mucho cuidado, cuando estas cosas empiezan a reflotar', dijo El Indio al principio de su carta e indicó: 'Ustedes atraviesan con frecuencia situaciones similares y también sé que no debe ser nada fácil tomar la decisión de contarlo públicamente, como lo hizo Iván'.

'Cuando un gobierno da piedra libre a la Policía para que haga lo que quiera, se pone difícil la vida, pero especialmente la vida de ustedes', acusó de manera directa. Y también cruzó a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich y al secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, al decir que 'no hayan dicho nada todavía en relación a Iván y Ezequiel, se explica únicamente por el gobierno que hay. Cambió la mano, pero no es una mano que esté pendiente de la gente con más complicaciones. Es un gobierno de CEOs, de empresarios, que ven absolutamente todo de otro modo: ven estadísticas y cifras, aunque tampoco en eso les está yendo bien'.

También indicó que 'No es fácil, no es sopa, porque estás controlado por la misma gente que te verduguea'.
El mensaje completo
Torturaron a un pibe que, pobrecito, se habrá llevado el susto de su vida. No puedo imaginarme cómo debe ser tener 15 años y vivir durante horas toda esa humillación dolorosa y espantosa. Cuidado. Hay que tener mucho cuidado, cuando estas cosas empiezan a reflotar. Yo sé muy bien, porque los conozco, que ustedes atraviesan con frecuencia situaciones similares y también sé que no debe ser nada fácil tomar la decisión de contarlo públicamente, como lo hizo Iván. Hacen falta unos cojoncitos bien grandes, para decir eso ahí, donde aún habita la Prefectura, porque probablemente los trasladen a estos pelotudos, hijos de puta. Y aun así, vengan otros en su reemplazo.
No es fácil, no es sopa, porque estás controlado por la misma gente que te verduguea, pero tuvieron esa valentía y por eso decidí comunicarme con ustedes para decirles que los admiro, los admiro por esta lucha y por esa revista estupenda que publican, donde salió la mejor nota que me hicieron en la vida, porque fue profundamente genuina. Seguramente por eso, me sentí tan cómodo como nunca antes en un reportaje. Y desde ese día, me siento vinculado con ustedes y el compromiso que significa representar las problemáticas del barrio. Ustedes hablan de todo eso que no se habla.
Va mi apoyo y mi afecto sincero, para toda La Poderosa, para Ezequiel y para Iván, que me conmovió por su coraje, tanto como me conmovió su padre que respondió con la palabra exacta, cuando le preguntaron qué sentía: impotencia. Sí, impotencia, porque te cuesta la vida defender a tu hijo. Y la impotencia, para un padre, es algo muy jodido.
Desde acá, quiero mandarles un gran abrazo y hacerles saber que no puedo ir, porque lamentablemente no estoy en mi mejor versión de salud, pero estoy con ustedes, apoyando a la distancia el acto en el barrio. Ojalá muchos otros chicos se atrevan a denunciar estas prácticas hasta que se visibilicen las cosas como son: esto pasa y pasa cotidianamente, aunque la gente lo vea presentado en la televisión como si fuera un caso aislado.
Cuando un gobierno da piedra libre a la Policía para que haga lo que quiera, se pone difícil la vida, pero especialmente la vida de ustedes. No dejo de pensar en la tremenda injusticia que padecieron los pibes, cuando ese uniformado les cuestionaba si ellos podían o no podían tener una campera así… ¿Qué carajo les importa? ¿Cómo pueden inquirir a un chico de esa manera?
Siempre hubo torturas, en algunas épocas menos y en otras más. He vivido en carne propia cómo se siente estar en ese lugar, porque me dieron picana dos veces en la misma noche, mientras los presos pasaban a ver quién era yo, que estaba ahí por averiguación de antecedentes. Me salvó uno de ellos, cuando me dijo que no tomara agua porque me provocaba una electrólisis. Y por eso digo que sé cómo se siente la humillación de ver cómo hacen con vos lo que quieren. Porque sí, visité presos políticos muchas veces, pero también presos comunes, para poder entender que todo preso es político.
Ahora, que la ministra de Seguridad y el secretario de Derechos Humanos no hayan dicho nada todavía en relación a Iván y Ezequiel, se explica únicamente por el gobierno que hay. Cambió la mano, pero no es una mano que esté pendiente de la gente con más complicaciones. Es un gobierno de CEOs, de empresarios, que ven absolutamente todo de otro modo: ven estadísticas y cifras, aunque tampoco en eso les está yendo bien. Pero olvídense, esa gente no va a pensar nunca en ustedes, de manera generosa o respetuosa, porque creen que ustedes, los villeros, son un peligro. Y el peligro lo generan ellos, sometiéndolos a circunstancias sociales tan difíciles de sobrellevar, mientras vemos la tele gratis, porque les sirve para vender cosas.
En síntesis, transmitirles la envidia que siento por todos los que hoy responderán a esta convocatoria, lo suficientemente sanos como para trasladarse hasta ahí y poder vociferar junto a ustedes. A mí, la vida me está cobrando los excesos y hay que pagar la cuenta en algún momento, cuando uno ha disfrutado tanto. A diferencia de los escritores o artistas que siempre acusan algún trauma de la niñez,a mí me tocó crecer feliz desde mi infancia hasta mi alocada adolescencia. Y también en las vivencias extraordinarias que tuve después, pero ahora esta enfermedad de mierda me está jodiendo la vida…
Bienvenido este acto por los chicos, que puedo imaginar multitudinario, porque si no fuera así, sería una vergüenza.
A ustedes, todo mi cariño.
Indio.
Fuentes: Infoblancosobrenegro/Infobae/MinutoUno