El PT sumó 55,7 millones de sufragios contra los 43,7 millones de su rival, recibiendo un importante respaldo del Pueblo Brasileño para profundizar el modelo de desarrollo y lucha contra la pobreza que iniciara Lula hace ya ocho años.
Cabe destacar que además de Serra, los grandes derrotados de este proceso electoral han sido los multimedios quienes realizaron una brutal campaña en contra de la candidata del PT.
La victoria de Rousseff, no sólo representa una ratificación del rumbo político – y asimismo por decantación del económico- en la hermana República Federativa do Brasil, sino también una revalidación clave para los gobiernos Progresistas, y Nacionales y Populares de cara a seguir avanzando en las políticas estratégicas regionales en pos de la construcción de la Patria Grande.