El radicalismo es una fuerza vaciada de proyecto político -Escuche usted un rato a Barletta y lo corroborará rápidamente- los intendentes y legisladores del partido centenario deambulan por la realidad repitiendo consignas vacías y alejadas de toda formulación política. Hoy la UCR es un rejunte de gerentes prolijos de escaso vuelo municipal que se postulan para ser los administradores atentos de los intereses concentrados y no le pidas más porque no hay. La UCR es esto que se ve y nada más.
¿Será cierto aquello de que cuando el peronismo ocupa la franja del centro a la izquierda la UCR se queda sin espacio y no le queda otro camino que jugar por derecha o será que este partido desde la aparición del peronismo fue condenado a ser la derecha civilizada y el interregno alfonsinista - que coincidió con un tiempo del peronismo hegemonizado por las corrientes de derecha- nos hizo creer que podía ser una fuerza progresista?