En ella van a las fuentes y publican las declaraciones de Doris Capurro, Artemio López y Ricardo Rouvier que no tienen ningún problema en contar que suelen hacer trabajos de consultoría para este y otros gobiernos, es una actividad lícita, se factura en blanco y demás.
Pero cebados por su ansia de descalificar, el primer título que le pusieron en la tribuna de doctrina a la nota es el de más arriba que empieza con la palabra "negociados", es decir, negocios ilícitos. Debe ser bárbaro prestarse a responder en una nota y que te traten de delincuente.
Claro que seguramente les deben haber avisado y a las horas cambiaron el título poniendo en su lugar "contratos" como se ve en la imagen de abajo.
No sea cosa que se coman un juicio no?
Abran el paraguas, claro que facturan y les pagan por mentir con dinero nuestro!!! No es un fantasma que beneficien al gobierno, de hecho si miramos los números últimos de las encuestas en capital, esta clarísimo y confirma lo que tanto molesta , refiriéndome a la nota de La Nación. La terminólogia que han cambiado es una cuestión "formal" o de "formas", lo que quiere decir que aunque cambien el matiz, el negociado o contrato, sigue pagándose con dinero nuestro para beneficiar a un gobierno o lo que sería peor ,los análisis que hacen son tan malos que arrojan números dispares y poco confiables, cualquiera de las dos es GRAVE!