A Charly García no le gustan las vías muertas. Dice que prefiere en cambio las líneas paralelas porque dan idea de lo infinito. Travestido, sentado por segunda vez en la noche frente al piano de cola y cuando ya promedia el notable y emotivo show que brindó anoche en Club Brown, muy cerca de Rosario Norte, allí donde las vías no están muertas, pero casi, García arremetió con "No te animás a despegar". Y encendió otro momento de emoción.

Esas vías o líneas paralelas de las que el músico habló antes de cantar el tema más "oscuro" de "Piano Bar",  son las que siguió durante gran parte de su carrera. Las vías por las marchó como un tren hacia el infinito para escribir canciones con rango de clásicos y renovar su público.

Y también deben haber sido los mismos rieles por los que salió del abismo y que lo depositaron en este presente que, si bien no lo exhibe en su mejor forma en cuanto a lo vocal, lo muestra más vigente que nunca, con un carisma intacto y con una sensibilidad para "revisar" sus más grandes composiciones que aún hoy llega a conmover.

Una muestra de eso se dio sobre el final de la primera y más extensa parte del show "The Twilight Zone", que duró en total casi dos horas y media. García y su banda de diez músicos y un DJ (The Prostitution), saludaban al borde del escenario cuando de pronto miles de gargantas se unieron para cantar espontáneamente "Inconsciente colectivo". Los artistas ya se habían retirado, cumpliendo con el rito previo al regreso para los bises, cuando la multitud continuó como si fuese una hinchada de fútbol hasta aquello que dice "Hoy desperté cantando esta canción, que ya fue escrita hace tiempo atrás y es necesario cantar de nuevo, una vez más".

Por eso, el García que se vio anoche en Club Brown regaló buena música, más allá de algunos desajustes en el sonido que no opacaron la labor de su grupo, el mismo que lo acompaña hace más de dos años y con el que registró "60 por &0". Estuvo verborrágico, irónico y de muy buen humor. Hizo varios chistes durante la noche, algunos más ocurrentes que otros. Con una demora de media hora, que fue acompañada desde el equipo de sonido con la época de gloria de "Génesis" y "Yes", García apareció sobre el escenario con sombrero y enfundado en un vestido largo de color negro y un saco que llegaba por debajo de la cintura del mismo color. "Tango en segunda", "El amor espera" y "Rock and roll, yo" sirvieron de muestra para lo que vendría después.

El primer clásico de la época de oro de Charly que sonó en Club Brown fue "Los dinosaurios", con la ya instalada versión rockera, diferente a la original de "Clics modernos". "Los dinosaurios ya desaparecieron", dijo García en medio de la canción. Un poco más tarde, el ex líder de Serú Girán dijo que compuso la siguiente canción cuando estaba de viaje por Francia, "donde no hay bidet" en alusión al track 2 de "Piano Bar", "Promesas sobre el bidet".

"Los del gobierno nacional son bárbaros. Los de la oposición también, pero estos son más pelotudos", dijo Charly en una de las tantas humoradas de la noche. Fito Páez también fue blanco de bromas, pero siempre tuvo la mejor onda con su ex tecladista. "Dicen que Fito trabaja para el gobierno. ¿Qué quieren? ¿Qué labure gratis?". Cuando desde el público le llegaban todo tipo de halagos y de frases más o menos ingeniosas, García en una oportunidad respondió: "Después de Fito Páez, a los rosarinos no les creo nada".

"Con esta canción tuve mucha suerte", anunció más tarde y los golpes sobre el parche de la batería de Toño Silva introducían a "Demoliendo hoteles" Así se sucedieron los clásicos "Anhedonia", "Me siento mucho mejor" (otro momento fuerte),"Tu vicio", "Cerca de la revolución", "Rezo por vos", "Influencia", "I’m not in love" y "Popotitos". .

García le rindió un homenaje a Mercedes Sosa. La pantalla gigante de video, ubicada en la parte posterior del escenario, proyectaba una presentación en vivo de La Negra con Charly , interpretando "Cuchillos", mientras Charly cantaba a la par. Algo que no salió del todo bien.

Sobre el final llegó una excelente versión de "Eiti Leda", "una composición de música renacentista" como la presentó García. "Canción para mi muerte" y "20 trajes de lágrimas", este último con Alejandro Terán en saxo y García solo en teclados, fueron otros momentos fuertes del show.

"Como se portaron muy bien les vamos a regalar otra canción. No soy como Fito que por un tema cobra 1.500 dólares", disparó García cuando la gente se empezaba a retirar. "No voy en tren", sonó a pocos metros de donde el NCA tiene su playa de maniobras. "Espero que esto les haya servido. Esa es nuestra mayor preocupación", saludó

La previa.

La productora contó que el también ex líder de Serú Girán llegó Rosario ayer, cerca de las 16, "tranquilo y de muy buen humor".

Ya desde las 19.30, García se disponía a hacer la prueba de sonido mientras sus seguidores aguardaban en una cuadra de cola que se iba acrecentando minuto a minuto.

Desde afuera de Club Brown se podía escuchar la voz del genio del rock nacional interpretando "Demoliendo hoteles" y la expectativa por estar frente a frente con el músico crecía cada vez más.

Por: Ariel Etcheverry

Fuente: La Capital