El presidente del Comité Nacional del Radicalismo, Mario Barletta, sostuvo que antes de formar nuevos frentes o alianzas, esa fuerza "debe darse tiempo para fortalecerse a si misma" y anticipó que buscará cambiar la estrategia política del partido al trasladar el foco de la construcción de poder del Congreso a los municipios. "Debemos volver a tener un partido de cara a la sociedad, que se ocupe de las cosas que le importan a la gente", enfatizó.
"El radicalismo ha generado durante mucho tiempo un excesivo tratamiento de los temas sobre la base de los legisladores nacionales", puntualizó, y consideró que "las relaciones tienen que estar dadas desde los municipios, porque es el mejor lugar para encontrarse con la sensación y los problemas de la gente".
"Los radicales nos dimos cuenta de la mala elección que hicimos", reconoció Barletta, pero "nos volveríamos a equivocar si consideramos que los problemas del radicalismo son el resultado de las últimas elecciones"
"Finalizado el gobierno de (el ex presidente) Raúl Alfonsín, en 1987, el radicalismo comienza a defeccionar; no está a la altura de las circunstancias en los años 90 y en 1999 logra una manera inteligente de ganar una elección pero no está en condiciones de gobernar o de enfrentar una crisis tan profunda como la que vivía el país" entonces, recordó.